El que a hierro mata, a Hierro muere

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Más Fútbol, Nuestros números 1, Number1 opina

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España es un país diferente para todo. Mientras que en el resto del mundo todos piensan en su selección aquí priman los clubes. Mientras que la bandera es lo máximo, aquí es un gesto teñido de política. Cuando alguien lucha y defiende unos valores, otros le convierten en culpable en lugar de en la víctima. Pero para algunos las cosas son como son, y no como otros nos las cuentan…

En el día de ayer escribí del que sin duda será el tema del año, la jugarreta de Florentino y Julen Lopetegui para dejar tirada a la selección española, sí la de todos los españoles, para que el Real Madrid, el equipo más querido y a la vez mas odiado (por cosas como estas) tenga entrenador. El cambio de cromos es perdedor, ya que llegue el que llegue, nadie conseguirá igualar lo hecho por una Leyenda como Zinedine Zidane que además de ser un jugador excepcional y de los más grandes ha hecho historia sin hacer ruido y sin cambiar apenas su semblante como entrenador.

Hoy los últimos acontecimientos me hacen volver a incidir en este tema, no porque haya excesivas novedades, salvo la ya sabida presencia de Fernando Hierro como seleccionador y el sevillista Carlos Marchena como segundo, gracias a la gentileza del equipo nervionense con la Real Federación Española de Fútbol. Pero hay matices que muchas personas interesadas y manejadas por el poder olvidan. Escucho con sorpresa como se critica que Luis Miguel Rubiales prescinda de Lopetegui a tres días del debut en el Mundial.

Veo como hay quien no entiende la postura del presidente de la RFEF, que no comprenden que no atienda la petición de los capitanes para que Julen siga, que porqué se lo carga, que le ha podido el orgullo herido, que perjudica a la selección española… y así podría seguir escribiendo líneas y líneas con estupideces e incongruencias en torno a un presidente de la Federación Española al que sólo puedo decirle gracias, gracias y mil veces más gracias.

Gracias por demostrar que en pleno siglo XXI donde el poder del dinero mueve a algunos por encima de esa palabra que tanto ha repetido usted señor Rubiales, valores. Esos valores que no ha cumplido Julen Lopetegui al negociar (está en su derecho) siempre y cuando no hubiera renovado hace unos días un contrato con la que religiosamente le ha pagado por su buen trabajo, olvidando esos valores a los que tanto ha apelado Rubiales,

Porque sí Julen, se puede negociar pero hay formas y formas y lo que usted y el señor Pérez han hecho se puede hacer pero repito no así. Se han equivocado en el cómo y el cuándo y por supuesto en las formas empleadas buscando el bien del Real Madrid, que están en su derecho pero con un poquito de por favor, y por supuesto sin faltarle el respeto a la selección de nuestro país, España, y por tanto a todos los españoles que esperan ansiosos el debut de su selección en esta Copa del Mundo de Rusia 2018.

Porque en España se piensa más en los clubes que en la selección, a diferencia de otros países como Brasil o Argentina donde la selección está por encima de todas las cosas. Aquí parece normal, ya que algunos lo justifican, que el presidente del Real Madrid le ‘robe’ el seleccionador a España y que el presidente del Barcelona diga que quiere que gane el Mundial Argentina olvidando que en su equipo hay cuatro internacionales españoles por sólo uno argentino, por muy Messi que sea…

Pero no, las críticas para Rubiales, algo que lo más bonito que le han llamado es prepotente y orgulloso. ¿Cómo? ¿Cuántos de los que ahora leen estas líneas no actuaríamos de la misma forma anta tal traición de uno de los nuestros que para más inri tuvo oportunidad, por confianza, de hacérnoslo saber y no lo hizo? Y es que reitero el problema son las formas. Las utilizada por Julen, por el Madrid, por Florentino… faltos de tacto y de comprensión hacia una selección, sí la nuestra Super Flo, que no sólo de madridismo vive el hombre.

Y la capacidad de reacción y gestión ahora se llama prepotencia y orgullo. ¡Toma ya! Con dos cojo… pero ¿qué querían que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol se hubiera quedado de brazos cruzados y permitido a Julen Lopetegui tras su traición que disfrutara de un Mundial con España? Pues lo siento pero no. Y no por orgullo, sino por esos valores de los que hablaba Rubiales, por esos valores que algunos dejaron en el camino por el famoso caramelo llamado don dinero.

Y esos valores entienden de seriedad, palabra, respeto, comprensión, sinceridad, lealtad, profesionalidad… valores que con su actuación perdió en un abrir y cerrar de ojos el seleccionador que, a diferencia de otros, no pasará a la historia por ganar la Copa del Mundo o la Eurocopa, sino pr haber dejado tirado a España a puertas del Mundial de Rusia, en plena concentración y tras no ser fiel a la palabra que dio a Rubiales y al contrato firmado con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol.

Como todas las cosas en la vida esta decisión de Julen Lopetegui tiene su lectura positiva. España tiene ahora a un seleccionador cuya prioridad es España y que quiere luchar por nuestra selección en la cita más importante del fútbol mundial, por encima de Champions y tonterías, una Copa del Mundo. Porque eso sí que da prestigio y te deja eternamente entre los elegidos, porque ¿cuántos jugadores tienen una Champions y cuántos un Mundial?

Y por otra parte, prepárese ‘Todopoderoso’ Pérez porque hoy es a Rubiales y España a los que deja tirados Julen Lopetegui, mañana quien sabe, podrían ser usted y el intocable Real Madrid. Porque no olvide que Julen era la primera opción de la RFEF, Julen en cambio, la quinta del Madrid. Que Dios le coja confesado Flo. Quien escribe estas líneas, a Hierro, nunca mejor dicho, con Rubiales y España.

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: RTVE

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