Un niño caprichoso llamado Neymar

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Más Fútbol, Nuestros números 1, Number1 opina

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Emergió con fuerza en el mundo del fútbol por sus ‘malabares’ y explosión en la Liga brasileña que provocó que los clubes más grandes de Europa se interesaran por él. Es Neuymar Junior…

Su ‘boom’ le sirvió para después de tanto bueno en Brasil provocar una ‘guerra’ por su fichaje entre Real Madrid y FC Barcelona que terminó ganando el conjunto azulgrana, club en el que militó en su llegada a Europa y donde ganó todo lo posible. Todo, menos un imposible, ser mejor valorado que su amigo y compañero Leo Messi, sin duda el mejor del mundo en este Siglo XXI.

Esos celos que no pudo superar provocó que en una nueva pataleta de niño mal criado pidiera ganar más; y lo consiguió. Después otro poquito más, y cuando vio que superar a Messi en protagonismo, fútbol y repercusión, amenazó con su marcha, para romper de esa forma la MNS o lo que es lo mismo, el impresionante tridente que formaban los Messi, Neymar y Luis Suárez, amigos fuera y dentro del terreno de juego.

Pero aquello de que lo que ha unido el hombre no lo separe nadie no fue eterno, algo común en estos tiempos que corren y en un fútbol como en la vida la pela es la pela. Y ese dinero fue el que hizo que Neymar Junior buscara su salida, negando sus movimientos pese a la evidencia de todos para marcharse a una Liga menor sólo por buscar pasta. Guste o no, es así. Todo para fichar por el PSG, pero no por sus ansias de ganar títulos, algo que en ningún sitio podría hacer mejor que en el FC Barcelona, sino para ganar mucho más.

Jugar en el FC Barcelona, probablemente el mejor equipo del mundo junto al Real Madrid, con los mejores jugadores del mundo: Messi, Iniesta, Suárez… ya no era suficiente, pese a que al llegar a la Ciudad Condal manifestara que era un sueño hecho realidad. Ahora primera ganar, pero no títulos, sino dinero, por esos celos de ver que hay alguien en tu mismo vestuario y que para más INRI es amigo tuyo que cobra más que tú. Y ya sabemos como es de particular el ser humano y ese mal endémico llamado envidia, avaricia…

Pero todos los pasos tienen fecha de caducidad, sobre todo cuando se han dado por dinero. Porque llega un momento que quieres cobrar más que lo que cobrabas. Un momento en el que ves que tras ganarlo todo no te conformas con ganar menos. Me refiero ahora a lo deportivo. Cuando ves que sí, eres la cabeza del ratón en lugar de la cola del león (el león es Messi, el mejor del mundo y ahí no se puede hacer nada).

Cuando esa sintonía que tenias en el vestuario no la tienes ahora, principalmente porque los papeles han cambiado y el que provoca ahora esos celos que tenías tú en tu anterior club eres tú y solamente tú. Cuando ves que en los octavos de final de la máxima competición europea a nivel de clubes, la UEFA Champions League, tu equipo se va fuera y no está entre los ocho mejores.

Todo ello dando como siempre que hablar. Porque sí, se puede ser Neymar Junior, pero no estar por encima del bien y del mal. Porque se puede cobrar una barbaridad, nadie es culpable de que le paguen lo que pide pero ojo, luego hay que responder, principalmente por respeto al aficionado, al club, a quien te fichó, y por supuesto a tus seguidores, que si  bien estos últimos lo perdonan todo, no son tontos.

No se puede llevar una recuperación a base de fiestas, de exhibirse… por lo dicho, por respeto al club que le paga una millonada y ante el que se debe estar a la altura. Y por último, el juego de siempre. Ahora quiere irse del PSG, sin haberse cumplido aún un año desde su fichaje, y ya se mueve en los medios de comunicación como a él le gusta para calentar el tema y lograr, o bien marcharse al Real Madrid u otro club que pueda pagar la millonada que se pedirá por él, o en el peor de los casos le paguen el sueldo como el niño mimado y caprichoso que ha demostrado ser desde su llegada al fútbol español.

Sí, un buen futbolista, pero no el mejor del mundo. Ese galardón se queda para Leo Messi, ejemplo en todo. Lo siento Ney, no todo el mundo puede ser Messi…

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