Al final resulta que el mal no era Serra y Setién

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Real Betis

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El comienzo del Real Betis no ha sido ni mucho menos el esperado, ya que tras el cambio de la dirección deportiva y el banquillo, el nuevo Betis no arranca y el banquillo de Rubí… tambalea.

La pasada temporada no fue la mejor del Real Betis, eso está claro, pero tampoco la peor. Las exigencias habían crecido mucho tras lograr Quique Setién la clasificación para la UEFA Europa League y superar al Sevilla FC, su gran rival, y eso había aumentado la dosis de euforia en una afición acostumbrada a sufrir y que ahora disfrutaba del dulce sabor de la victoria y Europa.

Las exigencias habían aumentado, y la grada quería además de resultados el fútbol más exquisito, algo que no siempre se lograba y que de paso aumentaba la ansiedad por algunas declaraciones del técnico que no gustaban en la grada. Así comenzó la relación de amor-odio de la grada verdiblanca hacia Quique Setién, algo que no fue más que el principio del fin del cántabro como técnico bético.

El cierre de la pasada temporada daba comienzo a la confección del nuevo Real Betis. Las estructuras por primera vez desde la llegada de Haro y Catalán no eran sólidas. La guerra anunciada entre Serra Ferrer y Setién dejan con el paso del tiempo excesivas dudas. Si el problema era la mala relación entre ambos, y una vez confirmado que Serra no aceptaba el nuevo rol que el Consejo quería para él ¿porqué entonces la marcha de Setién?

Desde arriba no se habló claro, no se dijo que querían un nuevo proyecto al iniciado por ellos dos años antes y cuyo plazo era a tres años y que había dado sus frutos antes de tiempo. No se dijo que había más detrás de todo eso. De un lado la guerra era entre el tándem Haro-Catalán y Serra Ferrer y tras el adiós del mallorquín porqué entonces dar salida a Setién y lo más curioso de todo, para traer a Rubí, el candidato de Serra Ferrer.

Y todo esto nos trae al momento actual. Con un Betis en una situación preocupante, en puestos de descenso y sin que el equipo inspire la máxima confianza como para poder llegar a mejores metas. Con una salida a Granada la próxima jornada y con un calendario complicado en las siguientes jornadas, como anticipo la llegada del derbi con el Sevilla FC y el Real Madrid.

Con Rubí en la cuerda floja, con la mirada siguiente hacia el Consejo, esa cúpula que tocó quizás donde menos mal habían ido las cosas, y con un futuro incierto por delante. Con muchas cosas que cambiar y en mejor situación de lo esperado gracias curiosamente a Loren, el último delantero con el que se contaba, pero el canterano ha callado bocas, se ha ganado un sitio y sigue creciendo.

Las próximas semanas serán claves, en especial las dos siguientes para ver qué pasa con Rubí. Mientras tanto y como suele ocurrir en estos casos, los entrenadores en paro esperando la ansiada llamada de ese Real Betis que tanto gusta pero donde no es fácil entrenar. Basta mirar los grandes inquilinos que han pasado por el banquillo en todos estos años de historia.

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: Real Betis

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