El día que Pepe Mel ‘se convirtió’ en el General Custer

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Real Betis

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Pamplona y Pepe Mel vuelven a encontrarse, casi un año después. Allí pudo dejar el puesto el técnico sino fuera por la confianza plena de Miguel Guillén que apostó por la continuidad de Mel.

El tiempo es ese juez que pone a cada uno en su sitio, y el tiempo ha sido claro: Pepe Mel es el mejor candidato para el banquillo del Real Betis. Pero esto no es algo que un servidor diga a su antojo, sino porque así se ha demostrado desde que se jugara su puesto en el Reyno de Navarra de Pamplona. El Betis llegaba después de una larga racha que duraba ya demasiado y que dejaba a los béticos en muy mala posición.

Fue además una semana previa dura para los verdiblancos, con una reunión entre Stosic y Bosch entre otros, en la que se le ‘recomendaba’ al técnico a cambiar su filosofía de juego para buscar un cambio de resultados. Y así lo hizo Mel en Pamplona. ¿Resultado? El Betis no era el Betis y Osasuna lo aprovechaba. Pero llegado el descanso, Mel como si  del General Custer se tratara decidió morir con las botas puestas.

Se pasó por el ‘forro de los co…» la ‘recomendación del Consejero y el secretario técnico para ser fiel a su filosofía. Había decidido que si tenía que ‘morir’ lo haría como el brillante General Custer del Séptimo Regimiento de Caballería con las botas puestas. En el descanso cambió todo y el Betis volvió a ser el Betis, ese equipo que jugaba al fútbol… resultados aparte.

La diosa fortuna le volvió la espalda y pese a la brillante reacción hizo que perdiera los puntos en los últimos minutos. La alarma se encendía, había quién decía que dejaría esa misma noche el puesto, otros que será destituido al llegar a Sevilla, pero en la improvisada reunión, Miguel Guillén tomó las riendas y dejó claro lo que posteriormente anunciaría públicamente sin temor alguno a que sus palabras se volvieran en su contra.

«Pepe Mel será e entrenador del Real Betis Balompié hasta final de temporada porque tiene toda nuestra confianza. Esto es un proyecto y por eso confiamos en los que nos han llevado arriba». De esa forma, Guillén se pillaba los dedos ya que muchos le estarían esperando para darle si los resultados no cambiaban, pero el emprendedor presidente verdiblanco no le importaba; confiaba en su entrenador y sabía que era el idóneo para seguir creciendo en este nuevo Betis.

Y así fue, el tiempo le dio la razón a Miguel Guillén por su apuesta firme de seguir con Mel por encima de cualquier otra cosa. El tiempo le dio la razón también al técnico, cuya filosofía de trabajo y juego no sólo le permitió terminar la temporada en buena posición, lejos del descenso e incluso habiendo soñado con dar un paso más, sino que encima puso la guinda ganando en el Sánchez Pizjuán, con lo que eso significa en esta ciudad tan bipolar en lo deportivo.

Y le dio la razón a una afición bética que incluso cuando el equipo estuvo jornada tras jornada sin ganar no dudó en alzar la voz durante cada partido para gritar esa cántico de guerra que siempre ha acompañado al equipo en diversas fases de los encuentros: «Pepe Mel, Pepe Mel, Pepe Mel…» Y Mel no les falló. Ahora, un año después regresa al Reyno de Navarra donde Mel se convirtió en… El General Custer.

Twitter: @tara11ara

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