La practicidad del Betis le da una victoria con sabor a Primera

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Real Betis

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Golpe en la mesa del Real Betis ante el Málaga en La Rosaleda. Los de Pepe Mel logran una importante victoria (0-2) para acercarse al objetivo de la permanencia y tapar bocas… (Foto: SUR)

MÁLAGA: Kameni; Jesús Gámez, Mathiijsen, Weligton, Monreal (Buonanotte, min. 76); Isco, Demichelis, Cazorla, Eliseu (Duda, min. 46); Seba Fernández (Van Nistelrooy, min. 59) y Rondón.

REAL BETIS: Fabricio; Nelson, Amaya, Dorado, Nacho; Jonathan Pereira, Beñat (Iriney, min. 52), Cañas, Jefferson Montero (Juanma, min. 58); Rubén Castro y Santa Cruz (Matilla, min. 77).

GOLES: 0-1. Minuto 39. Rubén Castro; 0-2. Minuto 45. Dorado.

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes (Colegio Cántabro). Amonestó a Weligton por parte del Málaga y a Nacho por parte del Betis.

NUMBER 1 DEL REAL BETIS: Fabricio.

La practicidad como razón de ser, en un partido donde el Real Betis de Pepe Mel hizo ese otro fútbol tan poco habitual en su forma de entender este deporte, pero tan efectivo como es sumar tres puntos más para alcanzar ese objetivo de la permanencia una temporada más en Primera división. Y es que el conjunto verdiblanco rompió las estadísticas, calló bocas y de paso demostró que la plantilla está cien por cien con su técnico, el hombre que les llevó a la mayoría a debutar en la máxima categoría de nuestro fútbol.

Ante el Málaga el Betis estaba contra las cuerdas ya que los dos empates consecutivos en casa ante Espanyol y Racing de Santander, así como el buen momento del Málaga, que no perdía desde hacía mucho tiempo, daban a los blanquiazules como claros favoritos para lograr la victoria en La Rosaleda. Pero nada que ver con lo que ocurrió en el terreno de juego, a pesar de la plantilla que tenía enfrente el equipo heliopolitano.

El Betis tiró de oficio, supo llevar el control del partido, que no del juego, y sacó petróleo, en un terreno donde es y será muy difícil de puntuar. Este Málaga juega al fútbol, hace y deja hacer, y su clasificación en la tabla no es ni mucho menos fruto de las casualidades sino mérito total de Manuel Pellegrini, quien ya hizo grande al Villarreal llevándolo incluso a la Liga de Campeones. Y ese camino lleva con su Málaga.

Un equipo con un genio llamado Santi Cazorla, sin el marketing de otros genios de nuestro fútbol pero con una calidad, una magia y un liderazgo al alcance tan sólo de los más grandes. Un banquillo de lujo como queda claro con Un Van Nistelrooy que cuando salió en la segunda mitad demuestra porqué ha sido uno de los mejores delanteros de la historia del fútbol; y con un bloque que sabe perfectamente lo que quiere y cómo lo quiere.

Por ello, la victoria del Real Betis en La Rosaleda debe valorarse en su justa medida. Con la importancia que tiene este triunfo histórico con el que el Betis rompe todas las estadísticas. Si en la previa avisábamos de los malos números del Betis en La Rosaleda y que las estadísticas estaban para romperlas… ¡zas!

Dicho y hecho, el equipo bético las partió de cuajo con una victoria tan sufrida como trabajado, con una defensa seria, y un brillante Fabricio que tuvo trabajo y supo resolverlo siempre con gran maestría y solvencia.

El Betis ganó porque aunque no fue el que más atacó y el que más llegó como tantas y tantas tardes, sí fue, lo que no había sido en otras ocasiones: el más efectivo. Una jugada de estrategia servía para que los verdiblancos se adelantaran en el marcador con una falta botada con mucha intención por Beñat que aprovechaba Rubén Castro para peinar lo suficiente con la cabeza haciendo que esa prolongación fuera suficiente para que Kameni no llegara a hacerse con el esférico y el mismo terminara dentro de su portería.

Era el cero a uno, lo que cambiaba la historia del partido. El Málaga, que había sido el más insistente, lo seguía intentando y con peligro, pero a pesar de que el empate podía llegar, lo que vino fue la sentencia. Un balón suelto en el área termina en poder del central Dorado quien se revuelve en el área como si de un nueve nato se tratara para alojar el balón en la meta malacitana. Era el cero a dos y la sentencia de los verdiblancos en La Rosaleda.

Manuel Pellegrini se la jugó en la reanudación, echó el resto para buscar acortar distancias. Lo intentaba el Málaga de todas las formas posibles, pero unas veces los palos, otras la mala puntería y otras tantas el meta Fabricio evitaban el gol. Los minutos pasaban y el ansiado 90 llegaba, pero aún así hubo que esperar a la prolongación para poder celebrar una victoria que deja al Betis en una posición privilegiada, ya que sigue con una jornada menos por disputar a siete del descenso, y aguanta la presión, ya que el triunfo del Zaragoza en El Molinón ha sido respondido con una victoria ante un equipo de Champions League.

El Betis volvió a ser ‘Clase A’, vence y convence, ya que si bien es cierto que ofensivamente no fue su mejor partido, y que marcó prácticamente en las dos únicas ocasiones claras de las que dispuso, igualmente lo es que supo leer el encuentro y adaptarse a las circunstancias ante uno de los mejores equipos de esta Liga. Tres puntos menos para lograr la salvación, objetivo de los verdiblancos, y un triunfo con el que tapar bocas y de paso, sacar a pasear una sonrisa irónica para los más avispados…

Twitter: @tara11ara

 

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