¿Y ahora quién repara el daño hecho a Rubén Castro?

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Real Betis

Tagged: , , , , , , , , , ,

Rubén Castro fue absuelto por el juzgado de lo penal número 14 de Sevilla de la denuncia de violencia de género. Y ahora, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Penal 14 que absolvió al futbolista del Betis Rubén Castro por los presuntos malos tratos cometidos sobre su expareja sentimental.… ¿Quién repara ahora el daño hecho a Rubén Castro tanto personalmente como en su imagen profesional?

Violencia de género, una frase muy utilizada a día de hoy desgraciadamente con demasiada frecuencia y que se aprovecha en multitud de ocasiones con demasiada ligereza para hacer daño al hombre en un hecho donde el hombre y la mujer son víctimas ya que la violencia no tiene género, ni masculino y femenino, es violencia, y eso es lo que nunca debe ocurrir. Un daño donde la mujer también sale salpicada ya que entre tantas denuncias falsas, siempre queda cubierta esa que sí es real y donde en casos hace que quede el beneficio de la duda.

Las denuncias falsas están a la orden del día con lo que ello supone para las mujeres y la sociedad, especialmente porque una denuncia falsa, como ocurre en un altísimo porcentaje de las que se ponen, hace un daño irreparable a aquellas mujeres que sí sufren los abusos y violencia de sus parejas o ex parejas, y que desgraciadamente son las que por miedo menos se denuncian.

No es el caso en concreto del ex jugador del Real Betis pero sí uno más de los que a diario vemos en los informativos nacionales e internacionales. Rubén Castro fue absuelto de las acusaciones de violencia de género a la que ha tenido que hacer frente los últimos años y que tanto han jugado en su contra, personal y profesionalmente, teniendo que sufrir lo que ha pasado, dañando a su imagen y rendimiento, y con el sufrimiento acompañado de los suyos, testigos de excepción de su calvario y sufrimiento.

El delantero canario fue absuelto ya que como explica la sentencia «no ha quedado acreditado que el futbolista hubiera empleado la violencia como método de imposición y sometimiento de la voluntad de la denunciante». Perfecto, pero ahora ¿quién repara todo ese daño y sufrimiento? ¿Quién seca sus lágrimas y las de su esposa? ¿Y la de unos padres preocupados y dolidos por el calvario de su hijo? ¿Quién borra esos dedos acusadores tan avispados en este bendidto llamado España encantado de prejuzgar con antelación?

Nadie, desgraciadamente. Nadie reparará el daño hecho, el sufrimiento vivido por el futbolista, que antes que nada no olvidemos que es persona, y su familia. Y es que tampoco quedó acreditado  que «hubiera intentado controlar aspectos tales como la forma de vestir, las personas con las que se relacionaba, sus llamadas y mensajes de whatsApp, sus salidas o su trabajo como go-gó», según la sentencia, facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

La sentencia añade igualmente que «tampoco ha quedado acreditado que el señor Castro Martín hubiere aprovechado la importante dependencia emocional y económica que hubiere presentado la denunciante ni que hubiera ejercido, de forma frecuente y reiterada en el tiempo, actos de violencia física y verbal», según reza la sentencia.

Hay que recordar que la Fiscalía pidió cuatro años de cárcel para el futbolista del Real Betis y la acusación particular ocho años de cárcel. Algo que sin duda afectó al ánimo personal y por ende al profesional de Rubén Castro, máximo goleador de la historia del Real Betis y que en estos momentos, en su afán de huir y cambiar de aires para reciclarse personalmentese marchó cedido a China para jugar hasta finales de diciembre en el Guizhou Hengfeng Zhicheng, fecha en la que regresó al Real Betis.

Ahora, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Penal 14 que absolvió al futbolista del Betis Rubén Castro por los presuntos malos tratos cometidos sobre su expareja sentimental. En la sentencia, remitida por el TSJA, el tribunal rechaza los recursos de apelación de la Fiscalía y la acusación particular ejercida por la denunciante contra la sentencia absolutoria del 27 de julio de 2017 tras el juicio celebrado en mayo de ese mismo año.

La justicia le ha dado la razón a Rubén Castro pero lo vivido por el futbolista y su familia no tendrá ya arreglo. Nadie, ni la alegría de demostrar su inocencia, conseguirá borrar la cicatriz de esa herida que queda de por vida. Busquemos igualdad pero en todas las parcelas de la vida. Y sobre todo recordemos que la violencia… no tiene género.

Una opinión de: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker