Disidencia

Escrito por Fermin Hevia. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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No es momento de analizar nada. Eso ya pasó. Los análisis hay que hacerlos en frío, sacar conclusiones y anticiparse, o intentarlo, a un devenir que se puede presentar más o menos halagüeño.


El tiempo de análisis quedó atrás hace años, cuando había margen para errar o acertar, cuando se podía planificar una estrategia de Club, cuando existían estructuras y los que mandan pensaban que todo el monte era orégano y que el mayor traspiés que podía haber en una temporada, era no meterse en Champions League.

Además, ¿quién analiza? ¿qué sucede si los encargados de analizar son parte fundamental del problema que debe ser analizado? Pero la pregunta que nadie quiere hacerse es evidente: ¿qué es lo que hay que analizar?

El mantra del «análisis, paciencia y frialdad», repetido hasta la saciedad por quienes siguen defendiendo a este consejo, ha convertido la circunstancia del Sevilla Fútbol Club en un círculo vicioso interminable, en un «Día de la Marmota» que temporada tras temporada, sigue la misma estructura, firme, inexorable y desastrosa: Fichajes que se venden como ilusionantes , pretemporada arrasando en los campos de Cádiz y en los bolos veraniegos con promesas canteranas tomándole el pulso al equipo, comienzo de temporada fulgurante, efecto azucarillo en pocas jornadas y fichajes que petardean junto con los canteranos inéditos, destitución de entrenador, contratación de uno nuevo que no alcanza el objetivo y pedir paciencia porque no ha hecho pretemporada, vuelta a empezar..

En ese lapso de tiempo, millones que se pierden, plantilla que alcanza cotas de mediocridad desconocidas desde hace lustros, pero con sueldos muy por encima de su rendimiento, contratos de marketing reduciéndose exponencialmente año tras año, estructura societaria turbia y oscurantista, decisiones que van contra el socio, contra la afición, nepotismo, devolución de favores,…¿seguimos?

¿Qué más análisis se necesita? Y, sobre todo, ¿qué hace presuponer a los que todavía defienden esta postura que los que están al mando de este barco que no va a la deriva, sino que se hunde irremisiblemente, tienen capacidad para encontrar la solución al problema y atajarlo cuando no lo han hecho ninguna de las veces en las que podían hacerlo?


La excusa, la justificación más común suele ser «esto es sólo fútbol. Dependemos de que entre la pelotita». Señores del consejo y adláteres varios: esto es sólo fútbol cuando les interesa. Cuando no, esto es una empresa que tiene que cuadrar presupuestos, esa misma empresa con pérdidas en su gestión ordinaria, que debe 62 millones de € y que no tiene recursos económicos suficientes para hacer frente a dichos pagos, teniendo que vender sus principales activos productivos para poder hacerlo y, que no se les olvide, presuponiendo que el mercado, tan de capa caída como ustedes bien saben, les compre a estos futbolistas al precio que ustedes necesitan venderlos para poder salvar sus apoltronados e ineficientes culos. Convendrán también conmigo, y no hay que ser un experto en estadística, en que, cuanto mejor sea la plantilla, la probabilidad de que esa pelotita entre será mayor.

El daño está siendo irreparable. Los que piensen que esta plantilla tiene mimbres, cosa que no dudo aunque esos mimbres den para un 10º puesto aseadito, para no bajar a segunda, que piensen en esos históricos segundazos pegados por equipos grandes e históricos (nosotros mismos entre ellos) con problemas perentorios en sus plantas nobles, llenas generalmente de caciques y palmeros que casualmente llegaron como mesías salvadores e incluso pusieron títulos en vitrinas, pero con las oscuras intenciones de llevárselo calentito. Todos recordamos al Atlético de Madrid post doblete, al Betis de Don Manué o al Sevilla de Asensio y González de Caldas (para escribir un libro sobre la verdad de por qué está su hijo en el Consejo, palabrita del niño Jesús). El Villarreal llevaba 19 puntos a estas alturas de temporada el año pasado. 19 puntos.

Les dejo una reflexión que leí ayer gracias a un buen amigo. La hacía la periodista cubana Yoani Sánchez (les recomiendo mucho su blog Generación) y cito textualmente: « EL CLAN FAMILIAR, EL ÁRBOL GENEALÓGICO, EL PEDIGREE, EL ABOLENGO, ELEMENTOS MÁS IMPORTANTES PARA LLEGAR A CARGOS DE DIRECCIÓN EN CUBA» Cambien Cuba por Sevilla Fútbol Club. Les invito a la disidencia contra el régimen.

Twitter @Ferminhevia