El derbi y su herencia

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Real Betis, Sevilla FC

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Atrás quedó el derbi y con él quedaron disipadas las dudas y miedos de unos y otros. Un derbi donde el Real Betis consiguió quedar por delante de su rival y el Sevilla FC ‘salvar’ la temporada.

Llegaba el derbi y con él muchas de las preguntas de la temporada. Noventa minutos para solucionar tantas y tantas incertidumbres que quedaron resueltas después de mucho en juego, especialmente para el Sevilla FC, ya que Real Betis llegaba al partido libre de presión al tener los deberes hechos antes del choque, con la tranquilidad que ello da para el futuro.

Un Real Betis clasificado jornadas antes del término de Liga para la UEFA Europa League, y un Sevilla con la soga al cuello, algo impensable hace unos años o si me apuran unos meses. Pero los tiempos cambian, las cosas bien hechas tienen su premio y las cosas mal hechas su castigo. Y eso es lo que han tenido respectivamente Betis y Sevilla: premio y castigo.

Pero vayamos por partes. El Real Betis era la Cenicienta, partía desde abajo, desde la base, con un proyecto similar al trazado en su día por el Sevilla FC de la era Caparrós y Alés, con humildad, sin alzar mucho la voz y apostando por aquella leyenda forjada por el técnico de Utrera y que ahora apostilla la prensa de Madrid para Simeone, el «partido a partido».

Los verdiblancos no pensaban en UEFA ni mucho menos, y si lo hacían lo hacían con la boca pequeña. Pensaban en terminar con la herencia Lopera para poder impregnar de lleno ese sello que desde su llegada han intentado asentar Haro y López Catalán. Con muchas trabas y pocas facilidades pero con el paso firme hasta llegar al objetivo de crecer incluso más de lo esperado en ese primer tramo.

Consolidados tras sacar a Lopera y Oliver de la terna. Asentando sus ideas y dando un golpe en la mesa cuando algunos pidieron la cabeza de Setién cuando los resultados brillaban menos que el juego bonito y manteniendo sus ideas por encima de las personas, o lo que es lo mismo, creyendo de lleno en su proyecto y aprovechando la buena mano de Serra Ferrer en el capítulo de fichajes, algo que ha quedado demostrado esta temporada con creces donde los que llegaron, por fin mejoraron la mediocridad de los que se marcharon.

Serra tomaba el mando deportivo y el club lo ha ido agradeciendo, tanto que se fue creciendo a medida que pasaban las jornadas, sin prisas pero sin pausa, pero creyendo en lo que hacía y en quienes dirigían esas ideas. Y así llegó a este final de Liga con lo más importante en el mundo, sus ideas, sin cambiarlas en la adversidad y reforzándolas en los buenos momentos. Tanto que tuvo en su mano el futuro europeo de su vecino y gran rival Sevilla FC.

Nervión ha sido otra historia esta temporada. Las cosas se comenzaron mal desde la pretemporada y a final de campaña se ha podido comprobar. Después de mucho tiempo con sol en el bando sevillista, se vivieron tormentas más propias de su vecino en los últimos años, pero los errores se pagan incluso cuando  antes hubo tanto acierto y tanto sembrado. La herencia de Del Nido y Monchi tenía fecha de caducidad y más si cabe cuando los sucesores no están a la altura de los que antes aportaron su sapiencia.

El proyecto de José María del Nido Benavente fue el más ganador de los más de cien años de historia de los de Nervión y quien no quiera verlo, además de tonto es un iluso al uso. Sí o sí, ha sido el mejor presidente de la historia del Sevilla FC, puso los cimientos para ganar o ganar y cambió el chip del buen trabajo de Alés, aportando a la cordura, un poco de locura y valentía. Y el resultado está en las vitrinas del Ramón Sánchez Pizjuán.

Todo ello junto a un héroe, un especialista en lo que se ponga, Monchi, director deportivo y mano derecha en ese proyecto de Del Nido que tan buenos resultados dio al club en lo deportivo y seguidamente en lo económico. Todo ello para colocar al Sevilla en la cima, de esa cima de la que esta temporada ha caído estrepitosamente de la mano de Pepe Castro, siempre en la sombra, que disfrutó de la herencia hasta que se gastó ese crédito que día a día hay que cuidar.

El Sevilla llegaba por primera vez en muchísimos años como la víctima al Benito Villamarín. Dependiendo del Betis para lograr sus objetivos y basándose y adorando a su Dios del pasado Caparrós para poder lograr el milagro: meterse en Europa, algo que en los últimos años no sólo era obligación sino algo cotidiano en el sevillismo. El Sevilla sufrió de lo lindo y pagó sus errores, primero al cargarse a Berizzo cuando el equipo estaba en Champions, dejándose llevar por el clamor popular y posteriormente fichando a Montella cuya herencia… ahí queda.

Tuvo que encomendarse a Joaquín caparrós para con la fórmula del pasado, que no estaba caduca, lograr lo imposible, ver al Sevilla FC en la UEFA Europa League, mal menor para salvar una parte importancia del presupuesto que bajará con creces al quedarse fuera de la Champions League. Son las herencias de un derbi que contentó a todos: al Betis por quedar después de muchísimo tiempo encima del rival y vecino, y de bando sevillista por lograr una clasificación europea que estuvo mucho tiempo en el filo de la navaja.

Es el premio al trabajo bien hecho y el premio de consolación a los desesperados intentos de recuperar la parte más brillante de su historia…

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Fotos: JOSÉ EMILIO GÓMEZ @JoseEmilioGomez y QUICO PÉREZ VENTANA @perezventana 

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