David Ruiz

El empecinamiento de Unai

Escrito por David Ruiz. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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El Sevilla está siendo esta temporada un equipo poco constante. No termina de afrontar los partidos con la determinación necesaria y el juego deja mucho que desear. Emery sigue empeñado en una idea que no está dando el resultado deseado, una idea que gira sobre un jugador, Steven Nzonzi.

Tras 8 jornadas de Liga disputadas el Sevilla de Emery cuenta con tan sólo 9 puntos en su haber. Un bagaje nada positivo para un equipo con aspiraciones Champions. Lo cierto es que, a falta de dos jornadas para que se cumpla la mitad de la temporada, los rojiblancos están lejos de poder aspirar a nada concerniente a Europa.

Su mal juego, su falta de intensidad y su tardía reacción en los partidos son un mal endémico que lejos de erradicarse, se agrava cada semana. La sensación que trasmite el Sevilla es la de querer caer siempre con la misma piedra. No aprende de sus errores o, al menos, no encuentra soluciones a su irregularidad. Gran parte de culpa la tiene un Emery más empecinado en su idea que nunca.

Solo Emery parece tener claro que la solución se encuentra por el camino trazado. Un Emery que sin delantero de área pone a sus mejores hombres (Reyes y Vitolo) a pierna natural en lugar de hacerlo a pierna cambiada, donde son letales. Un Emery que deja en el banquillo a un hombre que está siendo determinante como Konoplyanka.

Pero, sobre todo, un Emery que no es capaz de ver que el principal agujero se encuentra en el centro del campo. La responsabilidad recae en un nombre propio: Steven Nzonzi. Solo el entrenador vasco es capaz de confiar en la posición y el rendimiento de un jugador que partido tras partido demuestra que no es su sitio. Sus errores tácticos son continuos y el Sevilla sufre.

Resulta curioso ver cómo Emery no confía en Konoplyanka porque le falta adaptación, pero sí en un Nzonzi que demuestra que no está adaptado a su nuevo rol. Un rol distinto a lo que tenía acostumbrado en Inglaterra, donde jugaba por delante de dos centrocampistas defensivos. El empecinamiento de Emery con situar al propio Nzonzi de mediocentro es algo que ni el propio francés parece agradecer.

Nzonzi tiene unas cualidades muy concretas. Cualidades que seguro mejorarán con el paso de los entrenos y que podrían ser mucho más aprovechables si Emery cambiara el rol del jugador. Nzonzi demuestra que su fuerte es dar fluidez a la jugada, en pocos y rápidos toques. Llega bien a área y tiene buen golpeo. Parece claro que su sitio es la mediapunta.

Con dos centrocampistas de corte defensivo como Iborra y Krychowiak la lógica imperaría. Nzonzi jugaría más adelantado, en su posición, y no se vería obligado a sacrificarse defensivamente, corregir posición y acudir a las coberturas. Algo que ha demostrado que no sabe hacer a la perfección. Un Nzonzi válido para partidos concretos, pero, por el momento, para nada imprescindible en todos ellos.

Son decisiones que perjudican a todo el equipo. Krychowiak, baluarte defensivo y principal recuperador sevillista la temporada pasada, no está a su nivel y gran parte de culpa la tiene la posición de su compañero francés. Los continuos errores tácticos y falta de posicionamiento de Nzonzi obligan al polaco a cubrir su espalda y a correr en demasía hacia atrás.

Sólo Emery tiene clara su idea de juego y parece que no va a cambiar. La vuelta de jugadores lesionados como Banega o Rami mejorarán el once inicial y seguramente veamos un Sevilla más dominador y contundente atrás. Pero tras 8 partidos en los que su equipo no se ha mostrado como tal, se puede decir que Unai no ha estado a la altura. Ojalá no sea tarde para poder cumplir con el objetivo final.

Twitter: DAVID RUIZ @DavidRM19

Foto: QUICO PÉREZ VENTANA @perezventana