El Sevilla y su transformación de Doctor Jeckyll a Míster Hyde

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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No anda bien el Sevilla FC y sus últimos compromisos tanto de Liga como de Champions son el mejor ejemplo, tras el regreso de un parón liguera que no ha venido nada bien para los de Berizzo.

Comenzó con algunas dudas que fueron disipadas a medida que transcurrieron las jornadas. El Sevilla FC fue creciendo a medida que avanzaban los partidos logrando una consistencia que le llevó incluso a ocupar el segundo puesto de la clasificación tras el imparable FC Barcelona. Pero los cambios fueron llegando, algunos en masa, con unas rotaciones que hacen especial daño a los sevillistas, principalmente porque el fondo de armario no es tan amplio como se esperaba.

El principal señalado después de todo esto es Berizzo, el entrenador, que si bien es cierto que un equipo debe rotar cuando está inmerso en tantas competiciones, también lo es que debe hacerlo con cierta prudencia y no en masa porque sino el equipo lo acusa en demasía. Eso ha provocado que Berizzo haya quedado tocado levemente en su crédito, con mucho aún que decir, ya que queda mucha competición por delante.

Y más si cabe después de las dos humillantes derrotas sufridas en apenas una semana, primero con una goleada de escándalo en la Champions League, expuesta a toda la Europa futbolística, la misma a la que no hace tanto conquistó, y en Liga con otra derrota humillante, cuatro a cero ante el Valencia, con un triste bagaje en esas dos derrotas consecutivas de nueve goles en contra por tan sólo uno a favor.

Pero el culpable no es solo el técnico sevillista. Hay mucho más detrás de todo esto. Una planificación en la que ha faltado algo muy importante: ese hombre de referencia arriba, ese nueve capaz de salvar ese partido insalvable, o lo que es lo mismo, ese delantero que tienen todos los rivales tanto españoles como europeos del Sevilla menos el prono Sevilla.

Ben Yedder es un futbolista que lo busca y que puede y debe jugar un papel importante como ha hecho en momentos de la pasada y la presente temporada, pero el Sevilla necesita más para poder competir, para estar en esa élite en la que se coló por méritos propios para quedarse por mucho tiempo. Pero desde la marcha del añorado Luis Fabiano, todos los nueves que llegaron y triunfaron fueron saliendo sin que llegara un recambio de garantías o similar. El último de ellos Kevin Gameiro.

El equipo lo acusa y los dos últimos encuentros son la muestra más evidente de ello. Porque ha faltado ese líder que todo equipo necesita para tirar del carro, ese Vitolo, ese Palop, ese Kanouté, ese Dani Alves, Javi Navarro, Pablo Alfaro… ese futbolista hecho de otra pasta para decir ¡vamos! Y eso en estos momentos no lo tiene el Sevilla FC donde jugadores del potencial de Ever Banega no ofrecen ese potencial de su anterior etapa.

Se echa de menos también el compromiso de algunos, las ganas, esa casta y orgullo que reza en el himno. Eso que ha llevado al Sevilla FC a la cima, al éxito. Hay algunos futbolistas a los que se les ve acomodados, y eso nunca es bueno ni recomendable en la máxima competición. Pero lo mejor de todo es que esto no ha hecho más que comenzar y que bendita crisis estando en los puestos altos de la clasificación. Todo equipo pasa una mala racha a lo largo de la temporada y cuando antes tenga que pasar mejor si cabe.

Mestalla era, por aquello de la gran rivalidad con el equipo che, y por el buen momento de los de Marcelino, el mejor escenario para dar ese pasito adelante, para alzar el brazo y decir «aquí estoy yo», para coger galones, para echarse el equipo a la espalda, y de paso, señor Berizzo, para dejar unas rotaciones que a día de hoy tanto daño le han hecho a este Sevilla FC sin fondo de armario.

Porque este Sevilla no se parece en nada al que maravillada hace poco y que ha pasado de ser segundo a estar fuera de Europa y encima como más duele en esta bendita ciudad, con el vecino Real Betis por encima. Los de Berizzo hacia años luz que no se veían tan lejos de la cabeza de la clasificación. Sí, es cierto que está con 16 puntos, en octava posición, los mismos puntos que tiene el Villarreal que es el equipo que cierra la Europa League, pero sin parecerse en nada a ese otro Sevilla grande.

Con una guerra interna que está haciendo brecha y mucho en el club, con dos bandos totalmente claros y divididos y con una gestión de Pepe Castro que por primera vez se encuentra en una situación alarmante de esta nave que en los últimos años ha sabido navegar en aguas muy tranquilas y calmadas. Cuatro derrotas ante Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao y Valencia en la Liga unida a la sufrida en Rusia en la Liga de Campeones.

Menos mal que llegó la Copa ante el modestísimo FC Cartagena para cuanto menos, ganar y terminar con la mala y continuada racha de resultados negativos.

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: QUICO PÉREZ VENTANA @perezventana