Espejismo

Escrito por Fermin Hevia. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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Lo de ayer es lo normal. Hay matices que maquillan el resultado, abultado pero lógico, y conste que no me refiero a encajar 4 en casa del segundo clasificado de esta Liga de mierda, sino en la palmatoria despiadada tras la semana de azúcar y regodeo con el hermano chico que, dentro de sus limitaciones, se empeña en mojarnos la oreja semana tras semana sin más recursos que el duro trabajo y el pleno conocimiento de quién es y a qué juega.


Cada vez somos menos los que dudamos de que, después de el arrebato de cojones y juego arrollador, viene la bajona propia del equipo mediocre en el que nos hemos convertido. El Getafe del año pasado, sin ir más lejos, se sacó la cuca y nos meo muy fuerte y muy amarillo, metiéndonos 5 en un partido con un Pedro Ríos que parecía Iniesta y en el que hicimos bueno a un tal Miguel Torres que seguramente sea más limitado que nuestro Jorge Andújar, alias «El Coke», para esto de jugar al fútbol. Después, muchas fatiguitas para mantener la categoría. Eso es así.

No puedo dejar de mirar a los inicios de esta temporada, cuando después de un inicio prometedor para algunos, mantenía que el equipo no tenía alma. De hecho, me costó una airada discusión en público en los medios oficiales con el soplagaitas de turno, porque tras el partido del Madrid yo decía que no me fiaba del equipo ni del entrenador, y el me tachaba de mal sevillista y hacía, ya acabando y en un discurso muy corporativo y muy de obtener prebendas con forma rectangular (entradas, coño, que todo hay que decirlo), mantenía que sí, que ahora sí, que Míchel era un entrenadoraco que iba a ensombrecer a los malos sevillistas pitaores como mi menda y que el plantillón que había configurado el ex portero sería de rompe y rasga, la cuarta plantilla de España. Tacatá.

Ahora me río internamente, de forma socarrona, hijoputesca incluso, intentando imaginar la cara de pánfilo que se queda cuando sueltas esa homilía de sevillismo rancio recalcitrante y resulta que tus colegas se descuelgan con partiditos como el de ayer, o el de Vigo, o el de Zaragoza, o el de Getafe del año pasado,….

El Sevilla de Míchel (de Míchel, de Monchi, de Orta, de Del Nido) es el Sevilla de los espejismos. Es como Reyes, que te mete dos goles en un derbi y lleva treinta y tantos partidos tocándoselos a dos manos y cobrando más que todos sus compañeros menos uno. El Sevilla de Míchel que lleva en liga la friolera de 30 partidos como 30 soles, ha sacado en sendas comparecencias 39 puntos. Si extrapolamos, aunque esto no son matemáticas exactas, nos vamos a la ostentosa cifra de 49 puntos en una temporada completa, que da para un 10º puesto en una temporada mediocre como la anterior, y a pasarlo más mal que bien en una temporada de algo más de nivel.


Esto, señores, y no más es lo que puede ofrecernos este entrenador, esta plantilla y esta dirección deportiva.

Una cosa es tener ilusión en un proyecto y otra estar plenamente ciego. La defensa a ultranza que algunos, cada vez menos, sevillistas hacen de Monchi y Del Nido, escudándose en grandes fichajes que son pasado remoto y títulos merecidamente conseguidos, es un calco con marchamo de fotocopia del «Don Manué es el mejón porque nos ha hecho ganar una Copa del Rey y le bemos ganado ar Cherzi». La ilusión está muy bien, como digo, pero la misma etimología de «ilusión» es compartida por la palabra «ILUSO». Iluso es también sinónimo de gili, tontolculo y demás lindezas que seguro que a usted se le ocurren y que no hace falta escribir.

Al final, sólo surgen preguntas: ¿Por qué nadie mueve un ápice después de 4 años de evidente descapitalización deportiva y organizativa? ¿Por qué tras 200 millones de € invertidos en fichajes con otros 200 en fichas y salarios pagados en los últimos 5 años tenemos una plantilla que está a años luz en lo negativo de aquella que teníamos cuando había tres duros para invertir? ¿Nadie es responsable de esto como lo era de los títulos, los paseacopas, los discursos grandilocuentes y los fichajes rimbombantes? ¿Saldrá alguien a decir que las pérdidas son calderilla? ¿Por qué no hay un grupo opositor que no permita el cortijeo en el que ya se ha convertido el Sevilla Fútbol Club? y por encima de todo, si todos los que están (salvo seguramente el entrenador) van a seguir manejando el cotarro los próximos lustros ¿de dónde coño se va a sacar el señor Ramón Rodríguez Verdejo el dinero para recomponer este equipo que hace aguas por todos lados?

Ya se lo digo yo, para que no aumente su grado ilusorio (je je): ninguna de estas preguntas tendrá respuesta ni en el corto ni en el medio plazo. Todos callados como putas y el barco a la deriva, a desandar lo que se avanzó hace unos años y a volver al «otroañoiguá». Para los que se molesten por lo que digo ¿apostamos a que tengo razón?

Twitter: @Ninjalepero