David Ruiz

Getafe CF 0 – 1 Sevilla FC – Un final inesperado

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC se lleva los 3 puntos de Getafe tras un mal partido de los de Berizzo. Ganso, que jugó desubicado y falto de ritmo en esta competición, hizo el tanto de la victoria. Los nervionenses se llevan un excesivo premio que les debe servir para mejorar. Mejor ganando.

GETAFE CF: Guaita; Damián, Djené, Cala, Antunes; Fajr, Markel Bergara, Arambarri (Mora, m. 81), Gaku (Portillo, m 69); Amath y Molina.

SEVILLA FC: Sergio Rico; Mercado, Pareja (Lenglet, m. 46), Kjaer, Escudero; Pizarro; Jesús Navas, Krohn Dehli (Sarabia, m. 68), Ganso, Nolito; Ben Yedder (Muriel, m. 63).

GOLES: 0-1, m. 83: Ganso.

ÁRBITRO: Undiano Mallenco. Amonestó con amarilla a Sarabia en el minuto 73

INCIDENCIAS:  Coliseum Alfonso Pérez

NUMBER 1 DEL SEVILLA: Kjaer

Se recuerdan pocos partidos como el de hoy del Sevilla FC. Un equipo romo en ataque, falto de ritmo, desubicado en el campo y plasmando una clara desconexión con la idea de su entrenador. La victoria fue lo único (no hace falta más en esto del fútbol) positivo que sacó el equipo de Berizzo de una noche que pudo ser peor. La victoria no debe disipar las dudas.

Ya en la primera mitad se iba a vislumbrar a un equipo muy desconectado del juego. Sin Banega ni Nzonzi el Sevilla no se parece a lo que quiere su entrenador. Al menos, a lo que Berizzo pretende. Porque tampoco es que aún se refleje de forma nítida lo que el entrenador argentino busca de sus pupilos. Solo fue 10 minutos superior, hasta que el Getafe perdió el respeto por su rival.

Llegó entonces el despropósito. Errores individuales de entrega, malas decisiones, excesivos espacios y, por suerte, errores del equipo madrileño. Amath disfrutó de una ocasión inmejorable ante Rico que remató alto. Ahí pudo estar el devenir de un partido que, con mayor acierto en ambas áreas, habría acabado con claro color azulino. Pero el fútbol no entiende de justicias.

El Sevilla no estaba. Ni se le esperaba. Nolito y Navas no contaban con un socio que los suministrara. El responsable de la tarea era un Ganso que demuestra partido tras partido que su calidad es inversamente proporcional a su carácter. Un carácter que no le vale para esta Liga. El brasileño no es constante. Desaparece con frecuencia. Pero el fútbol tampoco entiende de merecimientos.

Si había alguien que debía abandonar el terreno de juego era Ganso, pero no era el único. Tan solo Kjaer, inconmensurable en la tarea defensiva y Pizarro se salvaron desde el punto de vista individual. El resto de jugadores en ningún momento pareció entender la idea de Berizzo. No controlaba, ni defendía con contundencia. Y la segunda mitad iba a ser fiel reflejo de la primera.

Pareja tenía que ser sustituido en los vestuarios por lesión, al igual que un Krohn-Dehli que acabaría dejando el partido por molestias. El danés estuvo participativo, pero no fino como en otras ocasiones. Tampoco andó fino el Sevilla en unos segundos 45 minutos en los que apenas llegó a puerta. Habría que esperar hasta los últimos 10 minutos para que el final inesperado tuviera lugar.

Berizzo tardó en realizar los cambios y no es que su mensaje transmitiera excesivo optimismo a los suyos. Entró Muriel, que lo hizo bastante bien en los minutos que jugó, por Ben Yedder. No cambió excesivamente el asunto, pero el colombiano participaría en la jugada de la victoria sevillista. Jugada de banda a banda que remataría el peor del terreno de juego a gol. Exactamente, Paulo Henrique Ganso.

Con una calidad y tranquilidad sublime. Como su más pura definición como jugador. El brasileño resolvía con un magistral golpeo de exterior ante la atónita mirada de la afición azulona. Y también la sevillista. Es curioso como el fútbol hace héroe al más villano. Los de Berizzo se ponían por delante en el marcador. Tocaba rascarse los ojos y ponerse el mono. Haría falta.

Porque los últimos minutos del encuentro fueron, como casi todo el partido, del Getafe. Al menos, la intención y la energía fue azulona. Pero no la efectividad. Solo los elegidos la tienen. Aquellos elegidos que no entienden de justicias ni merecimientos. Aquellos capaces de lo peor y de lo mejor. Como Ganso. Héroe de un mal Sevilla que hoy dibujó un final inesperado. Toca recapacitar para que los finales traigan mejor sabor.

Twitter: DAVID RUIZ @DavidRM19

Foto: MARCA