¿Golpe de timón o huída hacia adelante?

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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Captura de pantalla 2013-01-15 a las 15.49.37Y la lógica se impuso por fin. La lógica del fútbol que dice que cuando los resultados no acompañan, la cuerda siempre se rompe por el lado del entrenador. Los resultados del Sevilla han sido muy deficientes (palabras de Del Nido) y el entrenador ha sido cesado. Lo dicho, la lógica del fútbol.

Yo era de la opinión de que Michel consiguió frenar la caída libre en la que estábamos hace ahora un año con Marcelino, y pensé que, cogiendo al equipo desde pretemporada, conseguiría buenos resultados. Es evidente que me equivoqué. Es cierto que ha contado con factores en contra que, de haber estado a favor, igual la cosa hubiese transcurrido de otra manera. Pero un entrenador ha de demostrar que es bueno aun en las malas. Porque una cosa es que los resultados no sean buenos, y otra el desastre en el que estamos ahora mismo.

Doy por hecho que la plantilla, con todas sus lagunas (que las tiene), da para más de lo que tenemos. Pero, ¿y el equipo? El equipo es algo que tiene que labrarse desde el banquillo, y ahí ha radicado el gran fallo de Michel (en mi opinión). El Sevilla es irregular, regala los partidos por falta de concentración, ya sea por no materializar las ocasiones o por conceder goles a los contrarios tras errores garrafales. Son los futbolistas los que los cometen, pero es el entrenador el que los pone, el que no los quita y el que no consigue que se concentren.

Ya digo que es cierto que Michel ha sufrido factores negativos externos (plantilla que cobra mal, conflicto con los Biris que provoca un ambiente desagradable en el estadio etc.), pero eso hubiese sido excusa para no ir tan bien como se esperaba, no tan mal como se va. Lo que me sorprende es que se haya tardado tanto en dar el paso. Somos muchos los que coincidimos en que el momento ideal hubiese sido el parón invernal, no ahora deprisa y corriendo. No me gusta pensar que la directiva se ve arrollada por los acontecimientos, pero esa es la impresión que da. Que no tiene dominada la situación y que nos movemos a golpes de corazón.

Y en estas que llega Unai Emery, y un buen número de sevillistas (entre los que me incluyo) estamos haciendo escorzos para adaptar nuestra posición respecto al entrenador vasco. Muchos, yo el primero, hemos despotricado contra él en años anteriores. En mi caso, seguramente por haberme dejado llevar por mi lado hincha, ya que era el entrenador de uno de nuestros mayores rivales. A gente como yo no nos queda otra que agachar la cabeza, justificarnos como podamos y seguir adelante.


Nunca me gustó Emery, nunca me cayó bien, y no por motivos concretos. Se trata de algo relacionado con las sensaciones. ComO decía antes, por dejarme llevar por mi lado hincha. Sin embargo, hay una cosa que me llama la atención de este fichaje y que me ilusiona. Desde que viniera Luis Aragonés en 1993, Emery es el primer entrenador que el Sevilla ficha y que ha triunfado en algún club al menos tan potente como el nuestro. El primero. Además, es un técnico que sabe lo que es enfrentarse a algo semejante a lo que tenemos aquí hoy día y salir airoso. Emery cogió al Valencia post-Koeman (un Valencia muy parecido al Sevilla actual, ya que era un nido de problemas, tanto deportivos como extradeportivos) y lo convirtió en un equipo tremendamente competitivo. De juego poco vistoso, eso sí, pero creo que, hoy día, a los sevillistas eso no nos importa demasiado. Basta con que nos saque del pozo para que nos sintamos satisfechos.

Y esto era lo último que quería comentar. Porque hay quien dice (con razón) que coger al Sevilla actual es un verdadero marrón, lo cual llena de méritos la decisión del técnico. Sin embargo, también es cierto que este es el Sevilla con menos exigencias desde hace mucho tiempo. No es necesario que haga nada del otro mundo para que se le reconozca su labor. Nadie le va a exigir la luna. Al menos este año, que el próximo, seguramente, será otra cosa.

Sea como sea, a día de hoy, el cambio no deja de ser ilusionante porque es eso, un cambio. Algo nuevo, una reacción, un golpe de timón. El Sevilla se está despeñando y, por fin, se ha tomado una decisión de calado. Quedan otras por tomar. Bastantes diría yo. Y espero que se esté en ello. Que esto de cambiar de técnico sea para salvar la temporada en curso, pero que luego venga todo lo demás. Porque pensar que la solución a nuestros problemas pasa sólo por esto es una uida hacia adelante. Un engañarse a uno mismo, y somos cada vez más los aficionados que estamos comenzando a perder parte de la confianza que siempre hemos tenido en los que mandan.

Twitter: @Ravesen_
Foto: Nacho Mateos