Justa remontada de un Sevilla que jamás se dio por vencido (3-2)

Escrito por Nacho Mateos. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC sufrió para vencer, pero lo hizo de forma justa y merecida. Los de Nervión remontaron un partido, que se le puso cuesta arriba hasta en dos ocasiones, y consiguieron tres puntos que lo aúpan de nuevo a los puestos europeos.


Sevilla Fútbol Club: Palop; Cicinho, Fazio, Spahic, Fernando Navarro; Maduro (Kondogbia, m. 78), Campaña (Perotti, m. 55); Jesús Navas, Rakitic, Manu del Moral (Hervás, m. 79); y Negredo.
RCD Mallorca: Aouate; Ximo, Geromel, Anderson, Bigas; Fontás (Martí, m. 83), Pina (Alfaro, m. 76); Víctor, Pereira, Giovani (Arizmendi, m. 60) y Hemed.
Goles: 0-1, m. 25, Bigas; 1-1, m. 29, Negredo; 1-2, m. 30, Hemed; 2-2, m. 55, Negredo; 3-2, m. 75, Cicinho.
Árbitro: Estrada Fernández (Colegio catalán). Amonestó a Pina, Ximo, Campaña y Cicinho.
Incidencias: Unos 25.000 espectadores en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán en el partido correspondiente a la 8ª jornada de la Liga BBVA. Terreno de juego en perfectas condiciones.
El Number 1 del partido fue Negredo.

El Sevilla FC encaró el partido con ganas y arrollando a un Mallorca que apenas pisó terreno sevillista en el primer cuarto del encuentro.
Los de Michel saltaron al campo con la intención de borrar la pésima imagen que mostraron en Vigo y lo estaban consiguiendo puesto que el choque tenía dueño gracias a un buen trabajo colectivo de los de Nervión.

Navas dispuso de la primera ocasión del partido pero su disparo se marchó rozando el palo de la portería de Aouate. Después sería Negredo el que tuvo en sus botas abrir el marcador, pero su remate lo sacó con los pies el portero mallorquinista.

Tanto las ocasiones como el balón eran del Sevilla FC, pero Giovani se sacó de la chistera un gran pase a Bigas, al que un toque control le bastó para superar la salida de Palop y poner el 0-1 en el marcador cuando el Mallorca no estaba haciendo nada para merecer tal renta.

Pero el Sevilla FC sólo tardó cuatro minutos en volver a poner las tablas en el marcador. Manu del Moral pone un centro que toca en Geromel y Negredo viniendo desde atrás lanza un trallazo que Aouate sólo puede ver como se cuela en su portería.

Parecía que se hacía justicia, pero en la siguiente jugada un despiste en la zaga sevillista le bastó a Hemed para poner el 1-2 tras un disparo raso cruzado al que no llegó Palop. Otro fallo defensivo en el que apareció Fazio que tuvo que aguantar los silbidos de una grada que tiene en mente varias fotos de errores en las que sale siempre el argentino.

La segunda parte arrancó de la misma manera que la primera. Un Sevilla que iba a por todas y que no estaba dispuesto a darse por vencido ni mucho menos. Los de Michel continuaban buscando el gol con llegadas y asociaciones entre todos los jugadores. No se escondía nadie, todos corrían y todos querían. Hasta Rakitic se dejaba el alma en cada carrera para presionar arriba, nada que ver el croata con el de la temporada pasada.

En el minuto 10 de la segunda mitad, fue Cicinho el encargado de ponerle un magnífico centro a Negredo, para que el delantero consiguiera su segundo gol de la noche y el 2-2 en el marcador. Quedaba más de media hora por delante para que se consumase una remontada que el Sevilla FC merecía por juego y entrega.

Perotti entró por Campaña para buscar más velocidad y desborde por una banda izquierda que sin duda es el punto débil de este Sevilla, hasta el punto que a pesar de la entrada del argentino los de Nervión continuaban atacando por la derecha una y otra vez. Quizás la oportunidad más clara de todas, fue una clarísima que tuvo Jesús Navas cuando se quedó sólo ante Aouate y el portero mallorquinista envió a córner.

Pero el 3-2 caería como fruta madura del árbol. Y fue Cicinho el que logró el gol de la victoria sevillista tras enganchar una volea a la salida de un córner que finalmente tocó en un defensa y despistó al guardameta bermellón.
Al Sevilla FC hasta le sobraron 15 minutos para culminar una merecida remontada.

El resto fue control por parte sevillista que agotó los dos cambios que le restaban: Kondogbia por Maduro y Hervás por Manu Del Moral.
No hubo más, el Mallorca apenas inquietó y fue la grada la que incomprensiblemente con gritos que no venían en ese momento al caso, la que añadió salsa picante a una cena que ya estaba más que terminada.
Bueno… sí que hubo, no en el terreno de juego pero sí en las gradas.
Y fue una pena que al sabor dulce de una gran remontada algunos se empeñasen en ponerle pimienta cuando la cena estaba ya en los postres. Una pena que algunos sigan empeñados en poner los asuntos personales delante de todo olvidando incluso el disfrutar de las alegrías.

Twitter: @NachoMateos
Foto: @PerezVentana


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