David Ruiz

Levante 2 – 6 Sevilla FC – Se acostumbra a golear

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC volvió a golear por segundo encuentro consecutivo y lo hizo evidenciando que tiene dos posiciones de mucho nivel: el portero y el delantero. Vaclik, que paró un penalti que pudo cambiar el encuentro, y Ben Yedder con un hat trick, redondearon una feliz mañana para el conjunto sevillano.

LEVANTE: Oier, Luna, Rober Pier, Postigo, Pedro López, Prcic (Vukcevic, m. 60), Campaña (Simon, m. 72), Bardhi, Morales, Mayoral y Roger (Boateng, m. 60).

SEVILLA FC: Vaclik, Carriço, Kjaer, Sergi Gómez, Navas, Banega (Roque Mesa, m. 62), Mudo Vázquez, Aleix Vidal, Sarabia (Muriel, m. 72), Ben Yedder (Promes, m. 62) y André Silva.

GOLES: 0-1, m. 10: Ben Yedder. 1-1, m. 12: Roger. 1-2, m. 20: Carriço. 1-3, m. 35: Ben Yedder. 1-4, m. 46: Ben Yedder. 1-5, m. 48: André Silva. 1-6, m. 59: Sarabia. 2-6, m. 90: Kjaer

ÁRBITRO: Cuadra Fernández, comité balear. Amarillas para Postigo y Aleix Vidal.

INCIDENCIAS:  Estadio Ciudad de Valencia

NUMBER 1 DEL SEVILLA FC: Ben Yedder

El Sevilla tiene pegada. Es una realidad que ante el Levante y por segundo encuentro consecutivo, mostró. Como también es una realidad que el equipo de Pablo Machín tiene muchas carencias. Hoy el soriano estuvo listo. Ante la falta de efectivos para cerrar el centro del campo y ante las dudas que aún genera el sistema atrás, lo tuvo claro. Intercambio de golpes y que gane el más efectivo.

Franco Vázquez y Banega como mediocentros no son la pareja, a priori, que mejor equilibre al Sevilla, pero Machín la eligió no para que el balón pasara por ellos, sino para que fueran receptores de balones que se encargaban de descargar los hombres de ataque: André Silva, Sarabia y Ben Yedder cuadraron a la perfección sus movimientos para dar grandes ventajas a los sevillistas en ataque.

Eso si, atrás el Sevilla sufrió muchísimo. No tenía control, los laterales sufrían ante tantos huecos y los centrales, indecisos ante situaciones con demasiados espacios por cubrir, mostraron debilidad. Pero el Sevilla lo buscaba. Quería vértigo, desequilibrio, intercambio de golpes y poco control. Solo así podía salir un plan que, aunque muy arriesgado, le salió a la perfección.

Y lo hizo porque principalmente se encontró ante un Levante que aceptó el reto. Ambos equipos se intercambiaron transiciones, si bien los de Paco López mostraron mejor sentido del juego, con el objetivo de dañar ante defensas descolocadas y dubitativas. Empezó golpeando el Sevilla con una jugada entre Sarabia y Ben Yedder que el franco tunecino mandó a la red como buen ratón de área que es.

Inmediamente después respondió el Levante, obra de Roger, tras contar con parsimonia defensiva sevillista. Con el 1-1, ambos equipos siguieron con el guión preestablecido. Nada de control, todo llegadas, centros y contragolpes. Y el Sevilla volvió a encontrar el gol. Esta vez a balón parado y con error del meta Oier, que no tuvo su mejor mañana.

Con el 2-1 y con la experiencia del rápido empate, el Sevilla podía cambiar su guión, sin embargo, no lo hizo. El partido era un despropósito táctico: sin control, sin dueño claro y con ambos equipos conscientes de que había que buscar errores ajenos más que aciertos propios. En uno de ellos, de Aleix Vidal cometiendo penalti, se produciría el punto de inflexión del encuentro.

Porque Morales, especialista en el lanzamiento desde los once metros, no contó que delante tenía a uno de los mejores fichajes de la temporada sevillista. Tomás Vaclik, que volvió a ejecutar un encuentro soberbio de buenas intervenciones y seguridad, se lo paró. A partir de entonces, el partido cambió y la diferencia tenía su epicentro en las porterías.

Porque todo lo bueno que transmitía Vaclik, lo dejaba de hacer Oier en el Levante. El Sevilla haría el tercero, obra de un magnífico contragolpe que llevó Sarabia junto a Ben Yedder y André Silva y que acabó en la red gracias a una definición top del francés. El tridente sevillista funcionaba. Había pegada y esa losa resulta muy difícil de derribar para los oponentes. Y Oier no ayudaba a derribarla.

Con todo ello, el Levante siguió confiando en sus posibilidades. Era tangible la fragilidad sevillista, por lo que una jugada aislada podía meter de lleno a los locales. Pero lo que llegaría sería el cuarto en un nuevo error clamoroso de Oier que finiquitaría el encuentro cuando este enfilaba los vestuarios. Ben Yedder, el más listo de la clase, aprovechaba la situación y se llevaba el hat trick a casa.

La segunda mitad no tuvo mucha historia gracias a que el Sevilla espantó fantasmas recién iniciada. Primero André Silva y minutos después Sarabia hacían los seis goles que los blanquirrojos se traerían para Nervión. A partir de entonces, el encuentro se transformó en entrenamiento sin alicientes y con ambos equipos firmando el final del partido.

Simon maquilló el resultado como si de un partido de tenis se tratase y puso el 2-6 definitivo tras un disparo en el área que desvió Kjaer a la red. Pero ya poco importaba. Ambos conjuntos tenían la mente en otra cosa, pues ahora toca jornada intersemanal y el gol fue meramente testimonial. Machín ya había dado órdenes de bajar pulsaciones y el encuentro poco importaba.

Once goles en dos partidos dicen mucho y bien del bagaje ofensivo sevillista, especialmente desde que Ben Yedder es titular, pero hay vida más allá de ese bosque de goles. Porque el Sevilla no siempre tendrá contextos favorables o no se encontrará ante equipos que den tantas facilidades. Perfilar lo positivo y trabajar en lo negativo. Ese es el trabajo que tiene Pablo Machín por delante.

Twitter: DAVID RUIZ (@DavidRM19)

Fotos: LaLiga