Los pardillos mayores del Reino

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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Además de cabrones, apaleados. No les basta con vencernos, tienen que humillarnos. Tienen que dejarnos claro que la gloria no se pretende. Que la gloria está reservada para unos pocos, y nosotros no somos de esos. Es como si quisieran reírse de nosotros por aspirar a algo más que la mediocridad. De nosotros, que no somos más que los bufones oficiales de España. ¿Que nos pasamos de la raya? Correctivo humillante que te crió.

¿Cómo si no pueden interpretarse las sanciones a Medel y Kondogbia? Sanciones que vienen después de aquella también a Medel por lo de Fábregas, o la de Luna por decir “eso es falta, hombre”, o, más atrás, por que cuatro imbéciles llamara “asesino” a Ujfalusi, sanción que sólo se nos pone a nosotros, con lo que hemos tenido que aguantar por ahí. Con lo que se ha tenido y se tiene que escuchar en otros estadios. Esto es una vergüenza, un pitorreo, un verdadero escándalo defendido y alentado por los que dicen que esta mierda es la mejor liga del mundo. Diego Costa, Pepe o cualquier tuercebotas de la vida puede ir por ahí reventando partidos por lo bajini, y no pasa nada. Pero cuando los reventados se rebelan, aunque sea una vez, después de aguantar lo inaguantable, correctivo que te crió. Humillación para que no se nos olvide de qué va esto.

Ahora bien, ¿acaso esto es nuevo? Quiero decir ¿todavía hay quien se sorprende, quien cree en el juego limpio y en la buena voluntad de los que juzgan? Miren ustedes, a mí, lo que más me cabrea no es la sanción, que también. No es la doble vara de medir, que también e incluso más. Lo que más me cabrea es que el Sevilla ha tenido un mes para preparar este partido. Todo un mes, enterito, con sus días y semanas al completo. Un mes para concienciarse, para hacerse a la idea. Para meterse en la cabeza que las cosas son como son, y que así van a seguir siendo. Un mes para conocer al Atlético, para saber cómo juegan, para averiguar cómo meterles mano, para estudiar sus tácticas y estrategias y así poder hacerles frente.

Pero un mes también para concienciarse de que Diego Costa es un cabrón que basa buena parte de su juego en soliviantar a los rivales. A estos futbolistas hay quienes les llaman cancheros, o pillos, o más listos que los demás, o provocadores, o directamente sucios y asquerosos.


Depende, por supuesto, del equipo en el que jueguen y del aparato mediático que lleven detrás. Pero ese tío es lo que es, da igual el epíteto que en cada caso se emplee. Y los jugadores del Sevilla han tenido un mes entero para concienciarse de lo que les iba a hacer. ¿Cómo es posible que hayan caído? ¿De verdad esperaban que el árbitro actuase para reprender ese comportamiento? ¿De verdad somos tan ingenuos, tan imbéciles, como para aún pretender que la competición sea limpia y se trate a todos por igual? ¿De verdad lo creen y por eso no han preparado el encuentro basándose en el fútbol y en el otro fútbol?

Las cosas son como son y a esto es a lo que jugamos. La competición no es limpia, la desigualdad es aplastante, pero eso ya lo sabemos. Y nuestra obligación es trabajar para sacar el máximo partido de nuestras armas, teniendo en cuenta lo que hay. Un mes entero para prepararse y acabamos cayendo en lo más típico. En los goles de Falcao y las provocaciones de Diego Costa. El Atlético nos ha ganado con lo que tiene, con lo que todo el mundo sabe que tiene. Y nosotros, como pardillos, hemos caído sin ser capaces de sorprenderles por ningún lado. Tras un mes para preparar el partido.

Y ahora llegan los llantos, el arañamiento facial colectivo, el legítimo derecho al pataleo que no vale para nada. La dignidad, el honor, el caer con la cabeza alta y todas esas gaitas. Y Diego Costa descojonado de risa. Y los atléticos, idem de lo mismo. Y la prensa madriñeña, otra vez, despellejándonos. Se lo hemos puesto en bandeja. En bandeja de plata. Eso es lo que más me cabrea. Con mucha diferencia. Que una vez más, somos los pardillos mayores del reino.

Twitter: @Ravesen_