David Ruiz

Maribor 1 – 1 Sevilla FC – Primero los objetivos, luego el juego

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC ya es equipo de octavos tras conseguir empatar en Maribor. Obtiene así el punto que necesitaba, aunque el Liverpool le hizo los deberes superando con claridad al Spartak. Ganso, que pide más minutos a gritos, hizo el tanto sevillista. Cumplir con los objetivos es lo primordial, pero debe mejorar el juego para crecer.

MARIBOR: Handanovic; Milec, Suler, Billong, Viler; Vrhovec, Pihler (Vrsic, m. 79), Kabha; Bajde, Bohar (Hotic, m. 89) y Tavares

SEVILLA FC: Sergio Rico; Mercado (Navas, m. 69), Kjaer, Lenglet, Escudero; Pizarro, Banega; Sarabia, Krohn Dehli (Ganso, m. 58), Correa; Ben Yedder (Muriel, m. 76).

GOLES: 1-0, m. 9: Tavares. 1-1, m. 75: Ganso.

ÁRBITRO: Ovidiu Hategan (Rumanía). Mostro amarilla a Pihler (35′), Bohar (49′)

INCIDENCIAS: Estadio Ljudski vrt

NUMBER 1 DEL SEVILLA FC: Ganso

El Sevilla FC estará un año más en octavos de Champions. Hito que agranda aún más la historia de este club centenario. Su juego sigue dejando grises, pero cumple. De nuevo tras una primera parte sin profundidad ni ideas ofensivas le tocó remar en la segunda mitad para conseguir el ansiado punto. Eso sí, el Liverpool con su goleada le permitió respiro en su tarea…

La idea era ganar y estar pendientes de lo que pasara en Anfield pero, siendo realistas, las cartas estaban ya sobre la mesa. Especular con el resultado a la espera de la posible sorpresa en Liverpool era lo previsible. Cualquier resultado valía si los de Kloop vencían en su partido y lo encarrilaron tan pronto que el Sevilla se relajó. Quizá pensando en el sábado. Eso transmitió al menos.

Toda la primera mitad se desarrolló bajo el mismo guión: Un Sevilla plano jugaba en campo rival pero se ahogaba ante la maraña defensiva eslovena. Sin profundidad, sin velocidad en transiciones y sin fluidez en el juego entre líneas. Para colmo, el Maribor conseguía marcar en su primer ataque. Tavares remataba sin oposición en el segundo palo un centro que contó con la pasividad de la zaga blanca.

Con un Maribor alentado por la victoria momentánea, se hizo más sólido en su faceta defensiva y el Sevilla no encontró huecos. Apenas tiraba a portería. Todo lo contrario de un equipo esloveno que siempre que cruzaba la divisoria lo hacía para generar ocasión de gol. Las mejores ocasiones de la primera mitad las puso el equipo local con sus tres llegadas al contragolpe.

De nuevo tocaba cambiar los aires en la segunda mitad. Otra vez. Pero en esta ocasión no aparecería el Sevilla de la épica. Quizá por saber en el descanso que el Liverpool ganaba con solvencia y estaban clasificados, pero los de Marcucci no denotaron hambre de remontada. Krohn-Dehli, Escudero, Sarabia y Correa rayaron a un nivel muy por debajo de lo que se espera.

El partido, sin espacios y con ritmo lento en campo rival, pedía a gritos a un solo hombre: Paulo Henrique Ganso. Solo él era capaz de encontrar los espacios imposibles que se demandaban. Marcucci lo entendió así y le dio entrada para cambiar el sino del encuentro. Y vaya si lo haría. El brasileño no solo aportaría con sus pases filtrados, sino con el tanto del empate.

Éste llegaría, todo hay que decirlo, con cierta ayuda de Handanovic. Su disparo raso y a priori atajable se le escapaba al portero esloveno y ponía las tablas en un marcador que no se movería hasta el pitido final. El gol del brasileño, que cada vez que juega su equipo no pierde, le sirve para reivindicar más minutos en un equipo que debe encontrar los contextos adecuados para que destaque.

Tuvo opciones el Sevilla de conseguir el segundo tanto, pero lo cierto es que esta vez no le sonrió la épica de las segundas partes. Jugando así no llegará mucho más lejos en la máxima competición europea, pero tiene margen de mejora. Y un mercado invernal ideal para reforzarse. Lo primordial era cumplir objetivos, ahora toca mejorar el juego.

Texto: DAVID RUIZ @Davidrm19

Foto: Sevilla FC