Pepe Castro, el derbi y la vuelta de Del Nido

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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No corren buenos tiempos en el Sevilla FC, no ya sólo por la derrota en el derbi, sino por una mala racha del equipo, la peor que vive el presidente nervionense tras coger un equipo en la cima.

Cuando Pepe Castro cogió las riendas del equipo, en el mejor momento de los sevillistas, tras la herencia dejado, guste o no, por el mejor presidente de la historia del Sevilla FC, José María del Nido, sabía o al menos debía saber, que llegarían malos tiempos. De hecho, los vivió, en segunda línea cuando formaba parte del Consejo de Del Nido y sabía que la pelotita es tan caprichosa que a veces juega en contra.

Y tras tanto dulce toca la época de recoger cera, por los errores cometidos y, que como máximo responsable de la entidad, le tocan en primera persona. Este Sevilla no es el de antes, este Sevilla no enamora, este Sevilla no transmite, este Sevilla necesita mucho más que un cambio de entrenador, este Sevilla está falto de ese carácter ganador y ambición que inyectó Del Nido a su llegada a la presidencia.

Porque estos jugadores necesitan que baje un presidente al vestuario, con los ojos inyectados en sangre y con un discurso ganador para que sepan donde están y que obligaciones tienen, por el club que les paga, por esa enorme afición a la que representan, por ese escudo que lucen en su pecho, y que deben defender con esa casta y coraje que reza en el himno, con ese orgullo ganador, con rabia y sin resignación, que es como salió tras la severa derrota encajada en el derbi, histórica por otra parte por ser la primera vez que el ‘enemigo’ y gran rival deportivo le hacía cinco en su casa, en el impoluto Ramón Sánchez Pizjuán.

He echado en falta tras el derbi que Castro saliera, pero no cabizbajo sino enrabiado, sacando pecho, cortando cabezas, demostrando quien manda, quien el el líder de este equipo, que es sin duda lo que a mí modesto entender antes había y ahora falta. Ese capitán de la nave, ese vendedor de ilusiones y a la vez de realidades. O lo que es lo mismo, lo que hizo en su día Del Nido tras coger un equipo cargado de humildad, el mejor legado de Roberto Alés, pero falto de esa ambición para dar un paso adelante, y que con la llegada de Del Nido y su consejo de administración hizo el Sevilla Fútbol Club.

Se ha perdido un derbi, y desgraciadamente a día de hoy, ese es el mal menor, porque este Sevilla vive de muchísimo más que de sacar un derbi como ha demostrado en los últimos años a base de títulos y gloria. Este Sevilla adolece de lo más importante en la vida para alcanzar las metas: carácter, ese carácter ganador, esa ambición, esas ganas de más, eso llamado hambre.

Ha llegado el momento de que se de ese golpe en la mesa, que se sepa quien manda, que recuperemos aquel Sevill FC campeón de Del Nido y Monchi, hecho a imagen y semejanza de ambos, sin prisa y sin pausa, y cuando una venta era el comienzo de un nuevo descubrimiento, para llevar a la afición sevillista a su momento más álgido, su punto más dulce, acariciando la gloria de la mejor forma posible, haciendo realidad un sueño, un Sevilla ganador y campeón.

En la pasada Junta Del Nido volvió a escena, para muchos de forma errónea, porque argumentan que no era el momento ya que debería haber esperado a final de temporada, pero como en anteriores ocasiones, el ex presidente sevillista se adelantaba a los hechos, vaticinaba lo que estaba por llegar, en este caso no lo mejor como en su etapa de máximo mandatario, sino lo peor, lo que ahora le toca vivir al sevillismo por la mala gestión y racha deportiva.

Porque un presupuesto de una sociedad de más de 200 millones de euros merecen un equipo una marcha por encima, sin una defensa vulnerable, sin el conformismo y mediocridad de muchas tardes. La plantilla adolece del carácter que no se le da, y lo pero es que tras alcanzar la cima, cuando el equipo se caiga costara una eternidad levantarlo; de ahí que Del Nido diera el paso al frente para prevenir lo que ahora es noticia.

Hay quien prefiere el argumento que “no es el momento” pero olvidan que quizás cuando sea el momento sea cuando ya sea tarde regresar a ese pasado glorioso, no muy lejano.  El proyecto ha ido perdiendo fuelle, la marcha de Monchi fue ya una piedra de toque que hizo mucho daño a la entidad, por su marcha y por todo lo que ha quedado en el aire de ella, del que es el mejor director deportivo del mundo. Grande.

Con la lucha  de Del Nido en la parcela televisiva hecha realidad, con cerca de 100 millones de TV y ojo, el cuarto presupuesto de España, que se dice pronto. Este Sevilla debería llevar ya al menos dos o tres años luchando por ser alternativa para la Liga, como ha llegado a serlo el Atlético de Madrid o el propio Valencia, equipo que debe servir de referente para lo que no debe hacer este Sevilla FC. Ahora está a tiempo, en breve, como el poeta versaremos aquello de: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”…

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: JOSÉ EMILIO GÓMEZ @JoseEmilioGomez

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