David Ruiz

Rayo Vallecano 1 – 4 Sevilla FC – Las identidades ganadoras se forjan así

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla goleó e ilusionó en su debut liguero. Un hat-trick del portugués André Silva rubricó un enorme partido de los hombres de Pablo Machín. A Nervión ha llegado un entrenador que, a poco que reciba nuevos fichajes y ajuste detalles a nivel defensivo, conformará un equipo que competirá con identidad cada partido.

RAYO: Alberto García; Tito, Ba, Dorado, Álex Moreno, Amat, Medrán (Javi Guerra, m. 68), Kakuta, Embarba, Pozo (Advíncula, m. 75) y Trejo.

SEVILLA FC: Vaclik; Navas, Mercado, Kjaer, Sergi Gómez, Escudero (Aleix Vidal, m. 60); Roque Mesa, Banega (Amadou, m. 69), Sarabia (Muriel, m. 76); Franco Vázquez y André Silva.

Goles: 0-1, m. 14: Franco Vázquez. 0-2, m. 30: André Silva. 0-3, m. 45: André Silva. 0-4, m. 79: André Silva. 1-4, m. 84: Embarba, de penalti.

Árbitro: Mateu Lahoz (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a Pozo.

INCIDENCIAS: 11719 espectadores en Vallecas.

NUMBER 1: André Silva

Que el Sevilla empezara la pretemporada antes que el resto presuponía pensar que llegaría más rodado que sus rivales. Al menos, que se asentaría mejor en las primeras jornadas. De momento, en esta primera puesta en escena, los nervionenses no solo fueron mejor que su rival, sino que lo arrolló. Pablo Machín ha conformado un equipo que con la llegada de un 9 como André Silva, cada vez tiene mejor pinta.

El hat-trick del portugués (que supera sus números ligueros de la temporada pasada en un solo encuentro) no es más que el resultado de una maquinaria perfecta que funciona con un ritmo constante. Se vieron detalles en Lituania ante un rival menor, también ante el Barça en Supercopa, aunque en otro contexto, y hoy ante un Rayo que, si bien es un recien ascendido, nunca pone las cosas fáciles.

Porque la primera mitad del equipo de Pablo Machín fue una clase magistral de cómo resolver un partido en base a una filosofía de fútbol concreta. El soriano tiene una idea de cómo quiere que sea su equipo a lo largo de la temporada y será algo similar a lo que se vio hoy: Banega y Roque Mesa dominando la medular y lanzando a las bandas; Escudero y Navas como puñales, y tres atacantes que resuelvan ofensivamente.

Franco Vázquez y Sarabia empiezan a entender que su rol será clave, si no lo era ya en este nuevo Sevilla. André Silva los pone de cara y ellos se encargan de, o bien abrir a los costados o bien entrar en el área. Hoy la clave estuvo en los costados. Un soberbio Escudero por la Izquierda y un punzante Navas por la derecha descosieron al Rayo en tan solo 30 minutos. Suficientes para encarrilar el partido.

La lata la abrió Franco Vázquez, que vuelve con su idilio con el gol lejos del Sánchez Pizjuán, con un taconazo mágico marca de la caza. Un gol que se desarrolló en pocos toques. Con verticalidad y profundidad. Como Machín quiere que trabajen los suyos. Un gol que daba color a un dibujo vistoso, atractivo y determinante. El Rayo, que había entrado con ímpetu en su vuelta a Primera, no apareció más.

Y si al buen juego sevillista se le añade un comienzo de cara a puerta fulgurante, poco más se puede pedir. André Silva aprovechó un pase de Escudero por la izquierda para definir con sangre fría y determinación. Inmejorable inicio para el luso, quien, minutos después, aprovechaba un rechace a la salida de un córner para hacer el segundo y dejar patente su olfato goleador.

0-3 al descanso y dejando una sensación de superioridad y dominio aplastante. El Sevilla controlaba el partido y lo hacía haciéndolo ancho, esperando la oportunidad para asociarse por dentro y atacar por fuera. Una maquinaria que define al propio Pablo Machín quien, del mismo modo, quiere definir con ese estilo al Sevilla.

En la segunda el ritmo bajó, fruto de la más que evidente distancia en el marcador, pero no bajó el dominio sevillista. Esta vez cedió metros al Rayo, quien lo intentaba sin éxito, para poder descoserlo al contragolpe. Entraron Aleix Vidal por un lesionado Escudero, que se probó en banda izquierda sin mucho protagonismo, y Muriel, que tampoco aportó mucho desde segunda línea.

Quien sí parece estar llamado a ser una herramienta básica en el nuevo Sevilla de Machín es Amadou. El francés, que entró por un Banega que volvió a exhibirse una vez más, se mostró sólido en la medular sumándose al ataque cuando convenía y recuperando la posición siempre que el centro del campo sevillista era superado.

Con todo resuelto, llegaron dos goles más. Dos goles en los que entraría de lleno el nuevo sistema de videoarbitraje para dejar latente que es un acierto en nuestro fútbol. El tercero de André Silva, que lo hizo con suspense tras previo fuera de juego que el VAR demostró que no era, y un penalti que anotaría Embarba y que Mateu Lahoz vio como falta en primera instancia.

Es muy pronto para elevar nada a definitivo, pero el Sevilla no podía empezar de forma más satifactoria. Este año se deja ver desde primera hora que tiene entrenador y que esa será la principal diferencia con respecto a la temporada pasada. Si a Pablo Machín se le deja trabajar con las piezas que requiere, este Sevilla ilusionará. Una nueva identidad esta cuajando en Nervión. Y es ganadora.

Twitter: DAVID RUIZ @David_RuizM

Fotos: LaLiga

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