David Ruiz

Sevilla FC 3 – 5 Real Betis – El regalo que el bético soñaba

Escrito por David Ruiz. Creado en Real Betis, Sevilla FC

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El Betis se lleva el derbi de mayor espectáculo y locura de los últimos años. El sello de Setién se hizo latente en un partido donde se jugó a tumba abierta y donde la eficacia verdiblanca superó las innumerables ocasiones sevillistas. Ritmo, vértigo, polémica y goles. Un regalo de reyes que los béticos ansiaban desde hace bastantes años.

SEVILLA FC: Sergio Rico, Corchia (Sarabia min 84), Kjaer, Lenglet, Ben Yedder, Banega, N´Zonzi, Navas, Escudero, Franco Vázquez (Correa min. 57), Nolito (Muriel min 68)

REAL BETIS: Adán, Javi García, Feddal, Fabián (Camarasa min. 75), Sergio León, Boudebouz, Durmisi, Joaquín (Tello min 58), Guardado, Barragán (Francis min 15.), Mandi

GOLES: 0-1 Fabián min 1, 1-1 Ben Yedder min 12, 1-2 Feddal min. 21, 2-2 Kjaer min. 39 2-3 Durmisi min 63 2-4 Sergio León min 64 3-4 Lenglet min 66 3-5 Tello min 90

ÁRBITRO: Gil Manzano (Colegio madrileño). Amonestó con amarilla a Banega min 23, Francis min 33, Mandi min 68, Feddal min 66, Escudero 73, Lenglet 78, Sergio León min 78, Tello min 86, Adán min 89

INCIDENCIAS: Ramón Sánchez Pizjuán ante 40.082 espectadores

NUMBER 1 DEL SEVILLA FC: Banega

NUMBER 1 DEL REAL BETIS: Fabián

El derbi prometía goles, y así sería. Mejor, imposible para el espectador. La primera mitad fulgurante iba a ser la continuación de un ambiente previo inmejorable. El Sevilla acostumbraba a marcar primero en su feudo, pero esta vez iba a probar de su propia medicina. El Betis silenciaba el Sánchez Pizjuán a los 30 segundos con un gol que llevaban esperando en la orilla verdiblanca desde hace bastante tiempo. Fabián aprovechaba una indecisión en la salida de balón sevillista para batir de forma soberbia a Rico con un disparo raso ajustado. Vibraba Heliópolis.

El partido entró en un ritmo vertiginoso que acompañaría toda la primera mitad. Prácticamente todo el partido. Con ello, los de Montella empatarían pronto gracias a un empuje que pasó por encima de los verdiblancos. Falta lateral botada por Escudero que aprovechaba Ben Yedder para adelantarse a la defensa bética y batir por alto a Adán. En 12 minutos de partido el derbi estaba dando lo que prometía, un auténtico espectáculo. Pero no quedaría ahí el asunto. Los de Setién iban a responder bien al empate local. Tanto que volverían a ponerse por delante.

Y eso que las noticias para los verdiblancos no iban a ser positivas. Tras el gol de Ben Yedder se marcharía lesionado Barragán por molestias y en su lugar iba a entrar el canterano Francis para tapar el perfil zurdo.  Con todo ello, el Betis iba a ser fiel a su propuesta de juego y dominaría el balón en bastantes fases de la primera mitad. Fue entonces cuando Feddal, tras soberbia falta de Joaquín, cabeceaba a gol para adelantar de nuevo al Betis en el minuto 21. El partido no daba tregua, no había descanso. Era un derbi elevado a su mejor expresión.

Tocaba de nuevo remar y Nervión se puso manos a la obra. El Sevilla no le perdió la cara al partido en ningún momento y aupados por el aliento de una grada hasta la bandera, empezaron a buscar el empate con ahínco antes del término de la primera mitad. Lo conseguirían. De nuevo a balón parado y de nuevo tras fallos en la marca. Las defensas de ambos conjuntos no estaban para muchas fiestas y la concesión de innumerables faltas no hacía más que hacer saltar alarmas. En una de ellas, Kjaer iba a volver a poner las tablas en el marcador con un buen cabezazo de nuevo por alto ante Adán.

El partido era una auténtica locura. Solo vértigo en transiciones, nada de pausas, todo pérdidas y verticalidad. Cada equipo aprovechaba el mayor defecto de su rival, especialmente un Sevilla que, muriendo la primera mitad, acorraló la meta de Adán en busca del tercero. Lo merecieron los blanquirrojos, pero más merecido era el descanso para jugadores, espectadores y corazones de los aficionados. Descanso, literalmente, de quince minutos. La reanudación prosiguió con el mismo ritmo de ida y vuelta. Un partido a tumba abierta.

El Betis mostraba serenidad en cada transición y encontraba bien la espalda de los laterales sevillistas. Éstos estuvieron muy incisivos en ataque, pero concedían en defensa. En una de esas contras a la espalda de los laterales sevillistas, Guardado iba a tener una oportunidad inmejorable para volver a adelantar a los béticos, pero su remate lo desviaba el palo. El Sevilla necesitaba reaccionar para controlar el encuentro y Montella dio entrada a Correa por un Franco Vázquez bastante gris en la noche de hoy. También movía el banquillo Setién dando entrada a Tello por Joaquín. Se marchaba aplaudido por su gente y entre silbidos de la afición sevillista.

El Betis iba a sentirse cómodo en el partido ante un Sevilla que parecía perder fuelle en la presión. Suficiente para que los de Setién desplegaran el mejor fútbol que saben hacer. Y lo harían en el mejor escenario posible. Durmisi hacía el tercero tras una soberbia jugada elaborada bética que era llevadoa desde el inicio y de lado a  lado ante la  mirada de los nervionenses. El gol no solo enmudeció de nuevo a la grada, sino que espolearía a un Betis que volvería a morder dos minutos después. Sergio León se anteponía a la defensa sevillista y hacía el cuarto de un verdadero espectáculo de encuentro. Y habría más…

Bajar los brazos no está permitido en Nervión y el Sevilla decidió morir matando. Fue así como conseguiría meterse en el partido. Lenglet, de nuevo a balón parado, convertía con un excelente cabezazo el tercero sevillista. Media hora de juego y se respiraba fe. Quedaba tiempo y Montella dio entrada a Muriel echando el todo por el todo a un partido en el que solo respondía el corazón. Los béticos afrontaron media hora de auténtico sufrimiento. El Sevilla llegaba por todos los costados, pero sin éxito. Esa chispa de certeza que sí tenía el Betis le estaba faltando al conjunto local.

El Sevilla apretaba de lo lindo, pero no convertía y el Betis, a pesar de que mostraba tranquilidad y clarividencia con balón, sufrió un ciclón. Los de Montella atacaban por todos los costados. Solo le faltaba un acierto que no llegaría. Estuvo cerca el empate, pero lo que acabaría llegando fue la sentencia bética en la última jugada del partido. De una falta que podía suponer el cuarto gol a balón parado sevillista, nació una contra de Tello que resolvió a la perfección. Mataba el Betis. Devolvía una manita histórica a su rival y silenciaba un estadio que, por primera vez en mucho tiempo, sentía en sus carnes lo que había sentido su rival temporadas atrás.

Pocos adjetivos positivos más pudo tener una noche soñada por el beticismo. Y necesitada. Muchos años de ostracismo, de estar a la sombra. Setién ha aportado un sello al equipo bético que, pese a la irregularidad de la temporada, le permite tener personalidad para afrontar encuentros como el de hoy. Precisamente eso es lo que le había faltado en anteriores derbis. Personalidad y eficacia, pues hoy la tuvo toda. No es fácil superar a este Sevilla y menos en Nervión. Un Sevilla que sigue defendiendo mal, pero que muestra señales de mejoría, especialmente ofensivas. Con fichajes en invierno y ajustes en la parcela defensiva, el equipo puede afrontar bien el tramo final de la temporada. No le queda otra…

Twitter: DAVID RUIZ (@DavidRM19)

Foto: QUICO PÉREZ VENTANA @perezventana