David Ruiz

Batalla contra la tragedia

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC recibe al FC Barcelona en el Ramón Sánchez Pizjuán donde la tragedia reina en todos los estamentos hispalenses. La diferencia abismal entre ambos equipos, el mercado invernal tan pobre que ha realizado Orta y las lesiones de Lokonga y Akor Adams hacen presagiar que el conjunto catalán logrará la enésima goleada de la temporada. Evitarlo dependerá de que Nervión vuelva a lo que fue y de un aliento extra.

La temporada está siendo muy dura para el aficionado sevillista. No ya por las prestaciones de su equipo, sino por tener que acostumbrarse a un clima de mediocridad al que no está acostumbrado. Es ya el tercer año consecutivo que el club da muestras de desangrarse y nadie tapa la sangría. El aficionado lo ve y se da cuenta de que el listó está cada vez más bajo hasta que haya que celebrar en Puerta Jerez permanencias en Primera.

Y es que este Sevilla actual está lejos de parecerse a la sombra de lo que fue. No da para mirar a Europa por mucho que sea una de las ligas más baratas de los últimos años. Simplemente, no hay. No hay economía para fichar, como se ha visto este mercado invernal, y tampoco capacidad. Ni el director deportivo ni los dirigentes demuestran pulso firme para llevar con acierto la situación, lo que provoca un aire bastante grisáceo todo lo que huela a Sevilla FC.

Todo este clima negativo hace que se masque la tragedia. Que en Nervión sepan lo que tocará vivir este domingo antes que ocurra. Viene el Barça, un equipo que golea con facilidad y que devora a equipos mediocres. Este Sevilla tiene todas las papeletas para ser una víctima más, salvo que Nervión plante batalla. De que el Sánchez Pizjuán ruja como nunca dependerá una mínima posibilidad de que se rasque algo positivo. Una remota posibilidad.

Hacer un partido serio en defensa, donde todos sumen; que el Barça no tenga su día y se le atasque el gol; que Lukebakio, lo más peligroso en clave sevillista, transforme las que tenga, y que el arbitraje influya lo menos posible si la situación sonríe al equipo local. Parece difícil, incluso utópico, pero esta batalla contra la tragedia tendrá que superarla de alguna manera. Mejor hacerlo con su gente a su lado y sin absolutamente nada que perder.