
El Sevilla FC recibe a la Real Sociedad en un importante duelo por afianzarse en la tabla. Los donostiarras no llegan en buen momento, pese a que cuenten con una plantilla mejor que la hispalense. Los de Pimienta llegan con varias bajas de peso, pero la fortaleza de este equipo reside en que funciona como un bloque y que Nervión va camino de volver a ser ese fortín que da puntos.
Vuelve el Sánchez Pizjuán a recibir a los suyos tras dos jornadas de ausencia. Desde el derbi no vibra el Pizjuán con los suyos. Es una temporada donde con poco se saca ilusión, puesto que el futuro del Sevilla no pinta nada halagüeño, por lo que recibir a sus jugadores es sinónimo de felicidad en estos momentos del curso. Viene también el conjunto de Nervión de superar el trámite copero, por lo que, por el momento, el equipo responde cuando toca.
Y eso espera precisamente el sevillismo en esta tarde de domingo, que su Sevilla responda positivamente en un duelo importante por afianzarse en la clasificación. Vencer a la Real Sociedad, que está de capa caída, sería importante para no tener que mirar más hacia abajo y centrarse exclusivamente en recuperar efectivos y conformar un estilo de juego cada vez más pulido y sólido, al menos hasta donde puede llegar.
Recuperar lesionados es una obligación para García Pimienta. No tendrá a Nyland hasta final de año, ni a Saúl y veremos hasta cuando a Ejuke. Encima su zaga arrastra molestias, lo que obliga a tener que variarla cada encuentro. Vive entre algodones una plantilla justa, pero que está rindiendo más de lo esperado a estas alturas. a eso se agarra un sevillismo que sabe que este año toca sufrir cada jornada, pero ve un equipo reconocible.





















