
El Sevilla FC recibe al Celta en la que será la despedida de Jesús Navas como jugador sevillista. Deportivamente el equipo de Pimienta se juega mucho, pues viene de perder ante el Atleti y visita ahora al Bernabeu, pero los ojos están puestos en el último baile de la mayor leyenda hispalense de la historia.
Los ojos de las más de 40.000 almas que se darán cita esta tarde en el Ramón Sánchez Pizjuán se preparan para una emoción sin precedentes. Correrá por última vez la banda derecha de Nervión el duende de los palacios, la mayor leyenda sevillista de su más que centenaria historia.
Se despide un Jesús Navas que tiene que dar un paso al lado por obligación, porque la cadera no le permite más y porque tampoco desde el club se le ha dado el cariño que él esperaba. Eso sí, se irá dando ejemplo, dejándolo todo en el campo y mostrando con orgullo su brazalete de capitán.
La papeleta no será sencilla para un Sevilla que debe ganar por obligación y que tiene bajas importantes. La sanción de última hora de Isaac, Carmona y Juanlu trastoca todos los planes de un Pimienta que tendrá que tirar de su pobre baquillo para ganar. No hacerlo sería preocupante.
Porque caer tan duramente en el Metropolitano y visitar ahora el Bernabeu obliga a no fallar hoy. Tendrá que encomendarse a su afición y al aliento extra que debe dar pelear por el último baile de tu capitán. Hoy el partido debe ser un homenaje para Jesús Navas. Hay que ganar por su leyenda.





















