
El Sevilla dio un nuevo paso hacia Segunda división; da igual el entrenador, el rival que esté enfrente, los jugadores que se pongan en liza… el problema del equipo sevillista está más arriba y salvo milagro, su futuro es muy negro.
Levante UD: Ryan; Toljan, Matías Moreno, Dela, Manu Sánchez; Olasagasti (Arriaga, min. 63), Raghouber (Carlos Álvarez, min. 63), Pablo Martínez, Tunde (Víctor García, min. 42); Iván Romero; y Espí (Eyong, min. 85).
Sevilla FC: Odysseas; Juanlu (Carmona, min. 65), Castrín, Gudelj (Peque, min. 71), Kike Salas, Oso; Manu Bueno (Sow, min. 65), Agoumé; Isaac (Alexis, min. 71), Vargas (Ejuke, min. 84) y Akor Adams.
Goles: 1-0, min. 38: Iván Romero. 2-0, min. 93: Iván Romero.
Árbitro: José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a los locales Oriol Rey (banquillo), Raghouber e Iván Romero; y a los visitantes Akor Adams, Agoumé, Sow y Juanlu (banquillo).
El Sevilla FC sigue empeñado en complicarse la vida, en jugar con fuego, en acercarse por méritos propios al infierno de Segunda división, y así podríamos seguir poniendo calificativos para definir la pésima temporada que están realizando. Da igual el cambio de entrenador, que Almeyda pagara los platos rotos de los malos resultados, porque los culpables están mucho más arriba, la cúpula que sigue agarrada al poder y que no suelta la trona pese al clamor de la grada, un día sí y otro también, pidiendo la dimisión del presidente sevillista.
Ante el Levante, otro de los equipos que busca la bocanada de aire para salir del pozo de los puestos de descenso volvió a repetir la historia, nueva derrota, mismos problemas, y el gol average totalmente perdido con los levantinos que siguen agarrados al sueño de la salvación, a costa de meter en más aprietos si cabe a los de Nervión. Y para más INRI con un canterano sevillista, Iván Romero, como verdugo de su ex equipo.
Ver un partido del Sevilla es sinónimo de aburrimiento, y sufrimiento, hasta tal punto que el sevillismo está cada vez más pesimista con las opciones de salvarse. El comienzo del partido, con el penalti señalado a Gudelj sobre Iván Romero, posteriormente revocado por el VAR no era más que un presagio de la que liaría el ex canterano sevillista. El empate a cero se mantuvo hasta que a los 38 minutos de partido Iván García hacia el 1-0 sacando los colores al rival y agravando los problemas más que evidentes de un Sevilla en constante estado de alarma.
Finalizaba el primer periodo a los 52 minutos, 45 más el tiempo añadido, con un cúmulo de despropósitos de los de Luis García Plaza, de mal en peor a medida que avanzaba el partido. Tras la reanudación más de lo mismo, personalizar en algún error de un jugador en concreto sería totalmente injusto ya que es el equipo el gran culpable de lo que sucede en el terreno de juego. Un conjunto roto, que no está y lo peor de todo, al que tampoco se le espera. A los 93 minutos, el propio Iván Romero marcaba el segundo de su cuenta particular y segundo del Levante con el que finalizaba el choque.
Lo de este Sevilla es muy preocupante, ganó a un mermadísimo Atlético de Madrid que reservó muchos jugadores de cara a la final de la Copa del Rey frente a la Real Sociedad, y eso le ha dado un pequeño margen, pero nadie olvida que ha perdido ante el último, el Oviedo, y el penúltimo, el Levante. Y que eso le ha llevado por méritos propios a los puestos de descenso donde cada vez se siente más cómodo el equipo sevillista.
En definitiva, nuevo revés, nuevo paso atrás para la salvación y delante para el descenso. Este equipo necesita un milagro para seguir siendo equipo de Primera y los milagros desgraciadamente no ocurren todo los días…
Por: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker
Foto: Marca
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