En este Betis del desastre

Escrito por Jose Joaquin Solis. Creado en Number1 opina, Real Betis

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Domínguez Platas y Julio Velázquez

La falta de decisión de los dirigentes los aboca al peor castigo: tener que echar a un entrenador el día antes de su marcha y de una Asamblea que se antoja caótica. 

Muchas son las limitaciones que amarran a este club para poder hacerlo retornar donde se merece, lo cual no exime a los que mandan de hacer las cosas bien aunque sean pocas las que puedan fabricar. Un club lleno de asustados que apenas se atreven a asomar la cara no puede tener a un secretario técnico al que le prohíben hablar, o un director deportivo al que ascienden con una plantilla como la que e ve que tenemos y que, por cierto, tras ser apartado del rastreo del mercado de fichajes, se convierte en otro futbolista jubilado encargado de contar atmósferas a cambio de un sueldo.

Pero como San Martín es un día que se repite en más ocasiones que el de su celebración, miren por dónde estos acanguelados no van a tener otra que hacer algo antes de irse, cosa que deseaban cual presidiario contando días con palitos escritos en la pared. No se irán de rositas.

Deberían haber destituído a Velázquez antes, mucho antes, pro lo van a tener que hacer previa a la Asamblea de la que se espera absolutamente de todo, hasta q ue las cloacas se destapen con roedores nostálgicos del causante primero de todo este desastre, como si la solución a lo que vemos la tuviese un anciano enjuiciado hasta las trancas. Se aguanten, se fastidien, por incompetentes.

De aquí a su huída tendrán que elegir entrenador, ellos o su entorno, lleno de antiguos críticos que ahora apoyan y apoyarán a un jubilado como presidente, hermano de un socio del Bufete de los hermanos Cuéllar. Su condición hará que lo que digan en la grada le entre por un oído y le salga por donde ustedes quieran, ideal para los tiempos que corren.

Pobre Betis, pobrecito Betis.