¿Realidad o espejismo?

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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La exhibición del Sevilla Fútbol Club ante el siempre ‘poderoso’ Fútbol Club Barcelona invita a la reflexión y más si cabe tras las últimas temporadas del conjunto sevillista con la mirada más dirigida al polémico palco que al terreno de juego. Un Sevilla nuevo, tras perder su sello de identidad, el de aquel equipo que comenzó forjándose de la mano de José María del Nido Benavente y Juande Ramos, y que tras quedarse a puertas de la Champions en la última jornada, al perder en el Pizjuán ante el Málaga, descubrió que esa era su derrota más dulce.

No en vano, después e ese batacazo emocional, por cómo se produjo, tras toda la Temporada en puestos Champions League y en la última jornada, significó un antes y un después en la desde entonces gloriosa historia del equipo de Nervión. Fue el año donde el sevillismo descubrió aquello de que «lo mejor está siempre por llegar» era más que un simple slogan de una campaña de abonados. Aquello fue desde entonces el grito de guerra de un Sevilla que comenzó a agrandar su historia convirtiéndose a ser para la UEFA Europa League, lo que el Real Madrid para la Champions League.

Así, hasta el cambio institucional, la salida ‘obligada’ de José María del Nido que recordando aquella frase mítica de «La familia es la familia»  confiara en su hijo para administrar esas acciones el tiempo que él estuviera fuera de su Sevilla FC del alma, sin saber que esa seria la ruptura que nunca imaginó: la de padre e hijo, por ese atractivo pero peligroso amigo llamado poder…

La historia del tándem Pepe Castro-Del Nido Carrasco funcionó mientras hubo fondo de armario, o lo que es lo mismo, mientras que la herencia dejada por el equipo de la gloria, Del Nido Benavente-Monchi dio de sí, cuando el fuelle de aquel plantel fue perdiendo fuerza por el paso de los años, retiradas o por las ventas, se produjo la transformación del Sevilla FC que pasó de equipo campeón a conjunto mediocre y de mitad de la tabla hacia abajo, nada que ver con lo vivido en los años del mejor presidente de la historia de Nervión (léase José María del Nido Benavente).

Mientras tanto, el ex presidente más laureado de la historia del club nervionense, intenta recuperar el tiempo perdido en su nuevo sueño de regresar al Sevilla FC al sitio que le corresponde, todo ello con una guerra abierta con la cúpula, agarrados al sillón y sueldos de escándalo difíciles de rechazar. La grada, esa que siente como nadie, ha dictado sentencia en los últimos años, cansada de ver cómo ese equipo campeón de Del Nido, lo lleva su hijo y el parásito Castro a la ruina.

Pero llega una nueva Temporada, el fichaje de Almeyda para intentar ilusionar y que el equipo al menos compita, con dudas y a veces, como ante el Rayo Vallecano, con una apuesta excesivamente rácana pese a la victoria a domicilio, y el partido ‘trampa’, Sevilla FC-FC Barcelona, que deberá ser a partir de la fecha punto de inflexión para ver si se trata de un simple espejismo o sencillamente de la nueva versión del equipo de Nervión. El tiempo dirá…

Lo cierto es que el Sevilla FC necesita recuperar y encontrarse con su historia más reciente. Del Nido Carrasco-Pepe Castro han tocado fondo, la afición dejó de creer en ellos y quiere una nueva gestión. Aparecen oportunistas los Lappi-Quintero, intentando ser baza en ese vacío actual para intentar que se hable de ellos, con fuerza en los medios, e intentar competir con quien dejó el legado más enriquecedor y glorioso en el Sevilla FC, Del Nido Benavente.

Es cierto que el fútbol tiene poca memoria, pero hay casos como el Sevilla FC, en el que si uno hecha la mirada atrás. no tiene duda en quién se encargó de transformar un club con deudas y poco respetado en LaLiga, en un equipo campeón, saneado, respetado y siendo ejemplo de gestión empresarial y deportiva. Les vino el nombre de Del Nido Benavente¿verdad?

Por: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker by @Number1Sport

Foto: Cadena SER