
Sevilla FC: Odysseas; Carmona (Juanlu, min. 46), Azpilicueta (Oso, min. 46), Gudelj, Kike Salas, Suazo; Mendy (Sow, min. 63), Agoumé, Peque (Ekuke, min. 46); Maupay y Akor Adams (Alexis, min. 74).
Girona FC: Gazzaniga; Hugo Rincón, Arnau, Vitor Reis, Blind; Iván Martín (Stuani, min. 96), Beltrán (Witsel, min. 56); Tsygankov, Lemar (Francés, min. 74), Bryan Gil (Joel Roca, min. 74); y Vanat (Echeverri, min. 46).
Goles: 0-1, min. 2: Lemar. 1-1, min. 92: Kike Salas.
Árbitro: Jesús Gil Manzano (Comité Extremeño). Amonestó a los locales Carmona, Azpilicueta y Suazo; y a los visitantes Echeverri, Gazzaniga e Iván Martín.
Number 1 del Sevilla FC: Odysseas.
De mal en peor, esa es la definición que mejor evidencia las carencias y estado actual del Sevilla FC, un equipo muy tocado y no hundido, de un lado por el mal nivel de los equipos que cierran la clasificación, y de otro por milagros como el ocurrido ante el Girona. Pero ojo, los milagros no pasan todos los días…
Lemar encendía una vez más la señal de alarma en el Pizjuán al marcar a los dos minutos de comenzado el encuentro con la lógica preocupación de una afición sevillista que no puede vivir una tarde tranquila en las últimas temporadas por culpa de la mala planificación, la escasa gestión y la ruptura social que sufre la institución. Demasiados garbanzos negros para que salga un buen puchero.
El Girona tenia encarrilado el partido bien pronto y eso facilitaba su trabajo, y más en la situación del equipo catalán también necesitado de puntos; todo ello ante un Sevilla con carencias y muchas necesidades para seguir adelante y oliendo a Segunda, catástrofe que hasta la fecha no se produce por el nivel de sus adversarios, perdonando demasiado para que los sevillanos sean otros de los candidatos a luchar por la permanencia.
A todo esto hay que unir que perdonaron los de Girona que tuvieron infinidad de ocasiones para dibujar un resultado con una goleada histórica, pero lo que suele pasar con los equipos ‘pequeños’ perdonan tanto que llega el grande y te liquida a la mínima. Y eso es lo que pasó en el Sánchez Pizjuán. Con el partido ya tocando a su fin, con muchos sevillistas abandonando el estadio antes del pitido final, y con la esperanza caducada hace tiempo.
Pero cuando nadie esperaba el cambio llegó una pérdida de balón innecesaria de la defensa del Girona, error que a estas alturas de partido pasa factura, el balón llega al canterano Kike Salas que suelta un potente chut que se cuela sin impedimento alguno en la meta de Gazzaniga, pese a la buena estirada del arquero del Girona FC. Empate a uno cuando ya nadie esperaba que el Sevilla sumara.
Pero como no hay tarde tranquila en el Pizjuán, nada más sacar de mediocampo llega el balón al área sevillista, Un rival se cuela y es derribado presentando la tragedia nuevamente en Nervión al señalar el colegiado Gil Manzano la pena máxima. El técnico del Girona da entrada a Stuani sólo para tirar el penalti y en frío, el jugador gerundense lo lanza bien pero se encuentra con la soberbia respuesta del meta sevillista Odysseas que vuelve a regalar al Sevilla puntuar cuando parecía que todo volvía a estar perdido.
Al final un punto milagroso e inmerecido que para nada difumina la más que preocupante situación del Sevilla FC, hace poco equipo modelo para todos y hoy día una triste caricatura de un equipo que no hace mucho fue muy grande.
Por: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker
Foto: Sevilla Actualidad




















