
El Sevilla ganó al RCD Espanyol, tras remontar en las postrimerías del choque, y junto al triunfo frente a la Real Sociedad suma seis de seis para coger una buena bocanada de oxígeno y soñar un poco más en la salvación.
Sevilla FC: Odysseas; José Ángel Carmona (Juanlu, minuto, 63), Castrín, Kike Salas, Suazo (Oso, minuto, 63); Vargas (Akor Adams, minuto, 74), Agoumé (Sow, minuto, 57), Gudelj, Ejuke; Maupay e Isaac Romero (Alexis Sánchez, minuto, 46).
RCD Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Calero, Cabrera, Carlos Romero (Salinas, minuto, 74); Rubén Sánchez (Pickel, minuto, 66), Ramón Terrats (Jofre, minuto, 74), Urko, Dolan; Edu Expósito (Pol Lozano, minuto, 83) y Roberto Fernández (Kike García, minuto, 83).
Árbitro: Alberola Rojas (Comité castellano-manchego). Amarillas a Carmona, Vargas, Sow, Akor Adams, Castrín, Urko, Dolan y El Hilali.
Goles: 0-1, minuto 55: Dolan; 1-1, minuto 81: Castrín; 2-1, minuto 92: Akor Adams.
Number 1 del Sevilla FC: Alexis Sánchez.
Han pasado muchos años, demasiados de aquel Sevilla FC forjado de la nada tras años muy duros con Alés y que llegara Del Nido Benavente para dejar de hablar de pobreza y pensar a lo grande. El resto de la historia ya la conocen, el mejor Sevilla FC de sus más de 100 años de historia y un equipo que es a la Europa League lo que el Real Madrid a la Champions. Años gloriosos, de sueños hechos realidad, de respeto, donde el Sevilla era tenido en cuenta allá donde fuera, Federación, campo del Madrid, el Barca, o el mismísimo Manchester…
Pero como digo el poeta «cualquier tiempo pasado fue mejor»… y así nos encontramos con la triste realidad del Sevilla, sí de la misma entidad pero no el mismo equipo. Un Sevilla FC descafeinado y luchando por no descender, nada que ver con aquel Sevilla de gen campeón y un ADN impregnado de casta y coraje a raudales, para dar y regalar. Un equipo roto, sin base, sin estructuras y sin equipo; con mucho que explicar a la afición y el sevillismo, y sin que los tan de moda ‘okupas’ tengan la mínima dignidad de como mínimo pedir perdón y decir: Cogimos un equipo campeón y una entidad sanidad y hoy somos una casa en ruinas.
Lo que antes habría sido un partido más, Sevilla-RCD Espanyol esta vez era una final, un partido donde todo lo que no fuera sumar significaría acercarse un poco más al peligroso descenso. Un partido donde coger aire es celebrado como si de aquellas final del padre del actual Presidente se tratara, aunque nada tenga que ver uno con otro en nada: forma de entender el fútbol, lealtad a unos colores, una familia, un escudo, una afición…
Llegaba un Espanyol que a diferencia de la Real Sociedad unos días antes, se jugaba algo, de ahí que la intensidad fuera mayor que la mostrada por los donostiarras, que desde que se aseguraron Europa con el título de Copa del Rey han levantado el pie del acelerador.El Espanyol apretó más, creó más problemas e incluso estuvo cerca de llevarse los tres puntos del Ramón Sánchez Pizjuán, de hecho, aunque el marcador final diga otra cosa, a los 80 minutos, y a falta de diez para la conclusión todo hacía indicar que la victoria sería periquito gracias al tanto a los 55 minutos de Dolan.
Comenzaban a fallar las piernas y las fuerzas, el Sevilla quería pero no podía, entraba en la recta final donde todo lo que fuera sumar un punto ya sería al menos un desahogo, un respiro para este insufrible vial de temporada que nos están regalando los de siempre. Pero entonces apareció la figura de Alexis Sánchez, que había entrado en el 46, para regalar un par de asistencias que lo cambiaria todo para hacer explotar a la grada de Nervión, siempre fiel a los suyos.
Primero en el 81, culminando Castrin con el empate a un gol, y ya sobre la bocina, en el 92 con Akor Adams, que hizo que la fiesta fuera completa, otra vez gracias a la intervención del chileno que como los viejos rockeros nunca muere. Victoria in extremis pero suficiente para firmar un seis de seis por el que no apostaban ni los más optimistas, y hacer que el sueño de la permanencia aún sea posible. Eso sí, que nadie se lleve a engaños, este Sevilla necesita volver a ese equipo que fue y para ello, nada como que quien hizo a este Sevilla un equipo campeón y ejemplo en Europa por su gestión deportiva y económica, vuelva a repetir la hazaña de hacer de un equipo muy tocado un referente. Ahí queda eso.
Por: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker by @Number1sport
Foto: Sport




















