Acto de fe

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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Vaya por delante que, en mi opinión, y lo vengo diciendo desde hace tiempo, el problema del centro del campo del Sevilla, en su faceta defensiva, no es tanto la posición de Rakitic, sino la falta de presión y trabajo de recuperación de los jugadores más adelantados.

Rakitic juega bien de medio centro. En verdad, Rakitic jugaría bien hasta de portero, si le pusieran. Otra cosa es que sea esa la posición en la que mejor juega, pero como esto es un deporte de equipo, no es nada extraordinario sacrificar un poco a un jugador en beneficio del conjunto. Sobre todo si ese jugador rinde bien lo pongas donde lo pongas. Eso a nivel de concepto. Por tanto, como digo, el problema no es poner a Rakitic en un sitio que no es el mejor para sus condiciones. El problema es que eso no mejora el rendimiento del conjunto. Y no por culpa de que él no rinda ahí, que rinde y mucho, sino porque hay otros compañeros que no hacen bien su trabajo. Curiosamente, cuando se ha puesto a Rakitic más adelantado y se ha reforzado el medio centro, el Sevilla se ha mostrado más equilibrado. Pero no porque Rakitic sea muy bueno como media punta, sino porque él, en esa posición más adelantada, sí hace el trabajo que los compañeros no hacen cuando juega más atrasado.

En definitiva, y por lo general, si los jugadores de arriba hicieran bien su trabajo, los problemas defensivos del equipo serían menores y el debate sobre la posición en la que debe jugar Rakitic sería mucho menos intenso. Esa es al menos mi opinión. Y, sí, yo comparto el punto de vista de buena parte de la afición. Tal y como están las cosas ahora mismo, tal y como rinden unos y otros, Rakitic debe jugar más adelantado, con dos jugadores detrás. Y si Marin quiere ir al Mundial, que se vaya currando un puesto de titular en una de las dos bandas. Porque el eje, el líder, el mejor jugador que tiene el Sevilla es Rakitic. Y, mientras no se demuestre lo contrario, son los demás quienes han de pelear por los el resto de puestos.

Ahora bien, dicho esto, voy a hacer un esfuerzo para intentar ponerme en la mente del entrenador y tratar de entender las razones por las que él no ve lo que tantos y tantos consideramos evidente. Y lo primero que se me ocurre es que no creo que no lo vea. Tengamos en cuenta que los aficionados queremos ver ganar al equipo y nos da igual quien juegue. Pero los técnicos tienen pensamientos más profundos. Van más allá. Ellos han planificado la temporada y convencido a (buenos) jugadores para que fichen por el Sevilla, cosa que lograron bajo ciertas premisas. Y sabemos que toda esa planificación se hizo bajo un concepto irrenunciable: Rakitic iba a jugar de medio centro.

En función de eso, se hizo todo lo demás. En función de eso, se trajeron jugadores para escoltarle en la zona ancha y a un sinfín de mediapuntas, de todos los gustos y colores, para jugar por delante de él y ofrecer mil opciones al entrenador. Una enorme variedad de posibilidades que supliera la carencia absoluta de las mismas de la que adoleció el equipo el año anterior. Pero todo, absolutamente todo, bajo la premisa de que Rakitic iba a jugar de medio centro. ¿Y ahora, qué?

Si se impone la cordura y Rakitic juega de mediapunta, estarán reconociendo un importante error de planificación. Un error de base, ya que la base era que el croata jugara detrás. Porque si Rakitic se convierte en inamovible ahí, más adelantado, quedarán dos puestos libres para que luchen Reyes, Trochowski, Jairo, Víctor Machín, Rabello, Marin, Cheryshev y Perotti (ocho para dos), mientras que por los dos del medio centro nos quedan solo Iborra, Mbia y Cristóforo (tres para dos, y si añadimos a Carriço, se nos queda cojo el eje central de la defensa). Resultado: plantilla descompensada por error de base en la planificación. Consecuencia: se apuesta firmemente por seguir poniendo a Rakitic detrás, se trata de mantener el tipo sacando resultados como sea y se espera que los de delante comiencen a hacer bien un trabajo para el que no sabemos si están preparados. Es decir, no sabemos si no saben hacerlo, si no quieren hacerlo o si les falta tiempo para conjuntarse y hacerlo bien.

Entre tanto, el Sevilla no parece jugar a un pimiento. Y las únicas veces en las que hemos visto un equipo sólido han sido esas en las que Rakitic ha jugado más adelante y con las espaldas bien cubiertas. Por tanto, el dilema es de órdago. ¿Confiar en que el equipo se ajuste a lo planificado o reconocer que esta planificación no se ha hecho bien (un año más)?¿Hay que tener paciencia? La paciencia se tiene cuando se sabe que el camino elegido es el correcto y es sólo cuestión de tiempo que las cosas comiencen a funcionar. Pero, ¿y si la duda no es saber cuando va a ocurrir eso, sino si el camino es el correcto o no?

No estoy diciendo que no lo sea. De hecho, mi mayor deseo es que sí, pero a eso ya no se le llama paciencia. A eso se le llama acto de fe.

Twitter: @Ravesen_
Foto: Quico Pérez Ventana