Bacca impide que Emery tire la Copa

Escrito por Number 1 Sport. Creado en Sevilla FC

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Un gol en el minuto 90 de Bacca, impide que el despropósito de Unai Emery deje en la cuneta al Sevilla FC en la Copa del Rey.

RCD ESPANYOL: Pau López; Arbilla, Álvaro, Colotto, Duarte; Cañas (Salva Sevilla, min.78), Víctor Sánchez; Víctor Álvarez, Sergio García, Montañés (Lucas Vázquez, min.68) y Caicedo (Stuani, min.61).
SEVILLA FÚTBOL CLUB: Sergio Rico; Aleix Vidal, Pareja, Arribas, Navarro; Coke, Iborra; Reyes (Bacca, min.46), Denis Suárez, Vitolo (Deulofeu, min.62) y Gameiro (Aspas, min.77).
GOLES: 1-0, min.18, Caicedo. 2-0, min.73, Sergio García (penalti). 3-0, min.80, Lucas Vázquez. 3-1, min.91, Bacca.
ÁRBITRO: Gil Manzano (C. Extremadura). Amonestó a Montañés (min.12), Caicedo (min.38), Álvaro (min.56), Arbilla (min.61), Víctor Sánchez (min.75), Stuani (min.84) y Sergio García (min.85) por parte del Espanyol. Y a Arribas (min.62) y Pareja (min.73) en el Sevilla.
ESTADIO: Power8 Stadium

El Espanyol encarriló a lo grande los cuartos de la Copa con un monólogo ofensivo ante el Sevilla FC que arrancó con un gol para enmarcar de Caicedo en la primera mitad, siguió con un penalti de Sergio García y siguió, con el rival hundido, con el castigo de Lucas Vázquez.
Pese a todo, no se libró del mazazo. El gol de Bacca, en el minuto 90, supuso un varapalo para los pericos, que hasta entonces tenían muy bien encarrilada la eliminatoria. El delantero colombiano impidió que Unai Emery tirase un partido que había catalogado en la previa como de «muy importante», pero que no se lo tomó como tal. Que Coke jugase todo el partido de mediocentro creativo es una falta de respeto al fútbol… y a todo el sevillismo.

El Sevilla FC saltó a jugar de mentira y le dio vida al Espanyol que tuvo su premio en el 18. Arbilla cedió el balón a Víctor Sánchez, que asistió a Caicedo. El ecuatoriano, con un gran movimiento desde la frontal, ganó la posición a su defensor y dispuso de una opción clara: el 1-0 llegó con un latigazo a la escuadra para enmarcar.

El Sevilla FC no encontraba la fórmula de responder a la avalancha. Ni tampoco de romper la defensa rival. Lo más cerca que estuvo de sorprender al anfitrión fue a balón parado. Denis Suárez protagonizó las dos ocasiones. En la primera, el meta atrapó el balón sin problemas y después, en el minuto 29, lo estrelló en el larguero.

El Espanyol seguía mandando. Frenaba a los de Unai, espesos, recuperaba la posesión y volvía a atacar. No con claridad, pero sí pisaba con regularidad la zona de peligro contraria. Eran momentos dulces para los blanquiazules. Gameiro no recibía balones y sus bandas, Reyes y Vitolo, tenían complicaciones en el uno contra uno.

Durante los últimos minutos de la primera mitad, el despliegue ofensivo local facilitó contras que calmaron la euforia de la grada. Gameiro tuvo la más clara tras un córner, aunque no llegó a rematar pese a estar en una buena posición.

En la reanudación, el Espanyol bajó las revoluciones. Su maquinaria no era tan perfecta. El Sevilla presentaba ahora una mejor cara, rompiendo la circulación blanquiazul y acechando a Pau López. El meta, de todos modos, solo tuvo que intervenir, con éxito, en una falta desde 20 metros lanzada por Pareja.

Sin embargo, poco a poco los de Sergio González recuperaron el tono. Ambos conjuntos cometían pérdidas arriesgadas en su intento por engordar el marcador, aunque el balón era, en su mayoría, perico. En el 59, Víctor Álvarez no conectó un centro de Sergio García después de una espectacular carrera por la banda.

El anfitrión se resistía a replegarse. Incluso el técnico refrescó el ataque con Stuani y Lucas Vázquez. Su apuesta tuvo un rendimiento letal. Una jugada de Lucas acabó en manos de Arribas y el colegiado señaló penalti en el minuto 73. Sergio García engañó a Rico y firmó el 2-0.

Querían más. Los catalanes seguían arriba y, justo después, Stuani dispuso de uno contra uno que frustró el meta. El Sevilla FC estaba tocado, pronto estaría hundido, y el Espanyol buscaba agrandar la sentencia. Ahora le tocó a Lucas Vázquez liderar el monólogo, chocando de nuevo contra Rico.

Pero el extremo gallego tenía más balas. Y velocidad. Y gol. Concretamente, el 3-0 al aprovechar una asistencia de Sergio García en el 81. Después de su rapidísima incursión, el ex del Madrid Castilla controló el regalo de su compañero, se perfiló y con un tiro cruzado desencadenó la euforia de sus seguidores.

Aunque Emery puso en práctica una «Emeritada» durante todo el partido, en el tiempo añadido, Bacca arañó el 3-1 desenredando el caos en el área del Espanyol y mejorando la sensaciones que había desprendido su equipo.

Ahora será el Ramón Sánchez Pizjuán el que decidirá, dentro de siete días, quién será el semifinalista de la Copa del Rey 2015.

Twitter: @Number1Sport

Foto: EFE