El Mágico Medel

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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Uno de los mejores jugadores que yo he visto en mi vida se apellidaba González, y era tan bueno que le decían “Mágico”. El Mágico González es un salvadoreño que jugó en el Cádiz durante los años 80, pero que no llegó a nada en el fútbol porque prefería alimentar su afición a la noche antes que centrarse en ser un futbolista de primer nivel.


Después de jugar el Mundial 82 en España con su selección, equipos del nivel del Atlético de Madrid o el Paris Saint Germain se interesaron por él, pero acabó en el Cádiz porque el jugador decía que esos otros equipos le exigían demasiado compromiso. Como leéis. Y fue en el Cádiz donde le dieron un poco más de cuerda. Era un jugador tan genial que la afición le adoraba porque nunca habían visto cosa igual con la camiseta amarilla, y le perdonaban sus excesos. Incluso, protestaban airadamente cuando la directiva le sancionaba por sus actos de indisciplina y no le sacaban a jugar.

La relación entre Mágico González y la afición del Cádiz llegó a tal extremo que en 1984, tras el descenso del equipo a Segunda, otra vez Paris Saint Germain y Fiorentina le quisieron, pero él se quedó en el Cádiz porque allí le dejaban libertad. Incluso, llegó a hacer una gira por Estados Unidos a prueba con el Barcelona, en el que jugaba nada menos que Maradona, pero el Barça desistió de contratarle por un tremendo acto de indisciplina. Resulta que hubo un incendio en uno de los hoteles en los que estuvieron y los desalojaron, pero el Mágico no salió. Decidió quedarse en la habitación con la compañía de una chica. Genio y figura.

Mágico González estuvo en el Cádiz entre 1982 y 1991, con un paréntesis de un año en el Valladolid, y es considerado como uno de los mejores jugadores de la historia de la entidad. Quizás solo Quico le puede hacer competencia. Y, sin ningún género de dudas, de no haber sido tan juerguista e irresponsable, jamás habría durado tanto en un club pequeño como ese.


Salvando las distancias, que las hay y muchas, algo así se puede decir de ciertos jugadores que han triunfado en el Sevilla. ¿Alguien duda de que si Luis Fabiano no fuese tan irregular, habría acabado en un súper grande igual que Dani Alves y otros muchos? ¿No es coherente pensar que si Jesús Navas no fuese como es, ya hace tiempo que hubiese volado a cambio de una millonada? Cuando un jugador es muy bueno, el club de origen exige mucho dinero por él. Pero si dicho jugador tiene algo extradeportivo que puede influir en su rendimiento, los demás clubes se lo piensan a la hora de invertir tanto. Es de lógica. Es demasiado arriesgado gastarse tanto en alguien con algún condicionante. Y la cotización de ese jugador baja hasta el punto que, a veces, el club de origen no ve rentable desprenderse de él por el dinero que al final les ofrecen.

El otro día decía Jose María del Nido que los problemas extradeportivos de Medel no influyen en su cotización. Evidentemente, Del Nido dirá siempre lo que le convenga al Sevilla, pero eso no se lo cree ni él. Visto lo visto, es posible que el Sevilla disfrute de un jugadorazo como Medel gracias precisamente a su forma de ser tan particular. O que esa forma de ser fuerce al club a dejarlo ir por poco si no quiere “aguantarlo”, por decirlo de alguna manera. Pero de lo que no cabe duda es de que muchas veces, para que equipos de segundo orden puedan disfrutar de cracks mundiales, estos futbolistas deben tener algún condicionante que haga desistir a los súper grandes de ir a por ellos con determinación. Como pasó con Mágico González y el Cádiz.

Twitter: @Ravesen_