David Ruiz

Los silencios del Mudo

Escrito por David Ruiz. Creado en Number1 opina, Sevilla FC

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En Sevilla ha aterrizado un jugador de los que gustan en Nervión. Franco «Mudo» Vázquez es un futbolista diferente. La elegancia, la pausa y el pase le definen. Su carta de presentación en el Ramón Sánchez Pizjuán fue digna de un auténtico crack. Si la regularidad marca su temporada, estaremos ante uno de los mejores fichajes del año.

Hacía mucho tiempo que en Sevilla no maravillaba un jugador en su debut liguero. Franco Vázquez llegó del Palermo con la vitola de ser un jugador excelente, mágico, diferente a lo habitual, pero que no se atisbaba en sus encuentros de pretemporada. De hecho, fue el fichaje que peor parecía estar adaptándose a su nuevo equipo.

Unos buenos minutos ante el Real Madrid, donde anotó un gol, fue lo único que se pudo ver del jugador ítalo-argentino. Insuficiente teniendo en cuenta que no se pudo levantar ese título y que, además, pasó desapercibido en la Supercopa de España ante el FC Barcelona. Sin embargo, Sampaoli seguía confiando en él. Sabía de lo que era capaz y lo demostró el domingo ante el Espanyol.

El técnico argentino dispuso un esquema en el que Franco Vázquez tenía total libertad. Podía aparecer por toda la zona de ataque sevillista y lo cierto es que lo hizo a la perfección. Dio una auténtica exhibición de cómo pausar los ataques, cómo elegir los momentos para abrir el juego y, sobre todo, dio una clase magistral de calidad técnica con balón.

El Mudo lo hizo todo bien. Corría riesgos que en alguna ocasión generaron pérdidas importantes, pero eran riesgos que merecían la pena. El Sevilla ganó fluidez en la zona de tres cuartos gracias a su capacidad para desajustar líneas rivales y desorganizar a un Espanyol que por momentos no era capaz de contener el enorme caudal ofensivo del equipo sevillista.

Su gol fue sublime. Un golpeo con rosca excelente al que nada pudo hacer Roberto, pero más destacó su pase en el sexto y último gol de Kiyotake. Gracias a su conducción y contemporización fue capaz de esperar el momento justo para filtrar un pase a la espalda del defensa perico y dejar solo al japonés, que definió con la calidad que se está generalizando en el vestuario sevillista.

El resto del encuentro lo dedicó a dejar en silencio a la grada. Una grada atónita que solo era capaz de gesticular gritos de admiración en cada control, cada pase y cada jugada que pasaba por las botas del Mudo. Un jugador que hace honor a su apodo, pues deja callados por el asombro a todos los que lo contemplan. Y es que, al fin y al cabo, donde se tiene que hablar es en el terreno de juego.

Twitter: DAVID RUIZ (@DavidRM19)

Foto: Antonio Pozo @antoniioPG16