Vuelve el Sevilla de siempre

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Sevilla FC

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Al menos con el que yo crecí, el que yo recuerdo de toda la vida, con la excepción de ese año y medio mágico en el que lo ganamos casi todo, y también de aquel equipo que fue incluso peor que el de siempre y acabó con sus huesos en segunda división.


Vuelve el Sevilla mediocre, el que es capaz de lo mejor y de lo peor, el que te deja siempre con la duda de qué versión va a sacar a la luz cuando empiezan los partidos.

Ese Sevilla que uno ve que tiene buenos jugadores, que han triunfado antes en otros equipos, que siguen triunfando después cuando se van de aquí, pero que en nuestro equipo se muestran como este mismo: mediocres. Ni chicha ni limoná, sí, pero no, sí pero no del todo, no exactamente, no como esperábamos. Siempre un poquito menos.

Ese Sevilla del poder ganar para acabar perdiendo. De las excusas intrascendentes para justificar lo trascendente. De las bajas formas, de las lesiones, de las paciencias para llegar a ninguna parte, de los pesimistas que acaban por tener razón y los optimistas que nunca llegan a alcanzarla.

Ese Sevilla que pierde en fuera lo que gana en casa. Que en el Sánchez Pizjuán se muestra como un equipo poderoso, pero que fuera es una hermanita de la caridad. El eterno aspirante, el que parece que puede llegar, pero que se queda en el camino, el que cuando llega la ocasión de dar un puñetazo sobre la mesa, falla. Siempre falla. Siempre nos deja con la miel en los labios.

Ese Sevilla que entra en las quinielas, pero que luego las rompe. Para mal, por supuesto. Siempre para mal. Que te ilusiona un día para bajarte al suelo de un golpe al siguiente. Que cuando parece que llega, se para en seco y otra vez a empezar. Que no es bueno, ni malo, sino todo lo contrario.


Ese equipo con el que nunca sabes a qué atenerte, nunca sabes lo que va a dar. Sabes lo que puede hacer, pero no lo que va a hacer.

El Sevilla de hoy es el Sevilla de siempre, el que yo recuerdo desde pequeño, pero, aún así, no pierdo la esperanza, soy así de iluso. El Sevilla de hoy sabe lo que tiene que hacer para ganar los partidos, tiene plantilla para hacerlo, y lo hace cuando le da la gana. Basta eso, que le de la gana, para que lo haga. El año pasado no era así. El año pasado era un equipo de pena que no sacaba a la luz ni el orgullo.

El Sevilla de hoy sí lo saca. No siempre, pero lo saca. Y cuando lo saca, gana. Como digo, basta con que lo saque, y es ese el motivo por el que mantengo la esperanza. Tenemos plantilla, tenemos equipo, sabemos lo que hay que hacer…, simplemente hay que hacerlo.

Lo que pasa es que esto mismo es lo que le pasaba a ese Sevilla de siempre, al que yo recuerdo de toda la vida. Exactamente lo mismo. Cuando hace unos años ganábamos y título tras otro, yo era consciente de que, tarde o temprano, volveríamos al sitio que ocupábamos antes. Quizás subiríamos algún que otro escalón, pero poco más. Y ese tiempo parece haber llegado. Sólo espero que sean ellos, los futbolistas y técnicos, los que me quiten la razón. Y ya digo que no pierdo la esperanza de ello.

Twitter: @Ravesen_