Insumisión

Escrito por Rafael Sarmiento. Creado en Number1 opina

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Esta semana voy a dejar de darle vueltas a las posibilidades del Sevilla. He decidido abrazarme a la insumisión futbolística en mi faceta de aficionado. No voy a pensar en nada referente a lo que le queda a nuestro equipo de aquí a final de temporada. Esta semana, no.


El domingo, el Sevilla juega en el Santiago Bernabéu un partido que, en mi opinión más ultra, no debería de disputar. El 3-0 al que nos condenarían si no nos presentamos sería, seguramente, mejor resultado que el que vamos a obtener jugando el partido. Y, además, eliminaríamos el riesgo de lesiones, tarjetas, sanciones, etc. La plantilla descansaría, incluso podría ir a la Feria a relajarse y desconectar, no haría falta gastarse dinero en hoteles para concentrar a los jugadores desde el jueves y podríamos preparar con muchísima más intensidad los siguientes tres partidos. Esos en los que de verdad nos vamos a jugar lo que quede por jugarse, si es que, esperemos, queda algo.

Esto de no presentarse a los partidos contra los grandes no es más que una tontería que se me viene a la mente de vez en cuando, sé que no va a ocurrir, pero yo, como aficionado, lo voy a hacer. No me voy a presentar al partido contra el Real Madrid. No voy a seguir al equipo esta semana pensando en dicho partido, sino en los otros tres. Cuando llegue el domingo, no veré el encuentro. No sé qué haré, pero no lo veré. Cuando acabe, consultaré el resultado. Y esa tarde, estaré atento a lo que hagan los demás, de modo que cuando acabe la jornada, veremos cómo queda la clasificación. La clasificación que nos dirá a qué vamos a jugar durante las tres últimas jornadas.

Porque al Sevilla le van a quedar otras tres jornadas, dos de ellas con partidos a disputar en casa. Tres jornadas son nueve puntos y nueve puntos pueden ser decisivos. O no, ya veremos.


Con esto quiero decir que no me merece la pena lamentarme por el bochorno de Getafe, por la mala suerte contra el Levante ni por la más que previsible humillación de este próximo domingo. Nada de eso tiene importancia ya a efectos de cómo terminar la temporada. No voy a flagelarme, no me voy a hundir, no voy a disparar a diestro y siniestro para tratar con ello de calmar mi indignación. Me voy a dedicar a esperar pacientemente a que pase el trago del domingo. Y en función de como acabe la jornada, pues pensaremos en una cosa o en otra.

Yo, que empecé la temporada defendiendo fervientemente la idea de que había que tener paciencia con Marcelino, llevo ya demasiadas desilusiones en estos últimos meses como para seguir dándole vueltas a la cabeza, y menos con el Madrid en lontananza. No voy a arrojar la toalla porque de lo que haga el Sevilla en esas tres últimas jornadas depende lo que vamos a ver la próxima temporada. Pero esta semana me la tomo de vacaciones mentales. Con la poca confianza que me da el equipo, creo que es lo mejor que puedo hacer.

Por cierto, si hay cosa que deseo con toda mi alma es tener que tragarme estas palabras después de ver cómo el Sevilla hace la machada de ganar en el Bernabéu. Creo que sacaría varias impresiones de este artículo para poder comérmelas una y otra vez.

Twitter: @Ravesen_


 

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