Layún supera un cáncer de riñón y muestra la cara más bella del ser humano

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Más Fútbol

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El mexicano Layún acaba de vencer el partido más importante de su vida tras superar un cáncer de riñón que le ha cambiado y le ha hecho ver la vida de otra forma. El fútbol se lo dio todo: dinero, fama, prestigio, jugar en las mejores Ligas del mundo… pero ahora sabe lo que importa de verdad.

Eran los comienzos del año 2019 cuando el mexicano Miguel Layún se marchaba de España y de LaLiga para regresar a su país. Dejaba el Villarreal y su aventura europea, y atrás quedaban el Sevilla FC, el Watford de la Premier inglesa, el Oporto, el Atalanta… Tocaba pensar en el Monterrey, su nuevo equipo, el club más potente y poderoso de su país, México, con quien conquistaba la Concacaf.

Llegaba un nuevo reto con la selección mexicana pero fue cuando su vida se paró de golpe. Un chequeo rutinario, detectaba un grave problema pese a no tener síntoma alguno, y así lo reconoció a los compañeros de Primera Plana. «Fue algo extraño, porque no tenía ningún síntoma. De hecho los estudios de sangre no arrojaban nada. Era un chequeo general que quise hacer con mi mujer, porque ella normalmente no se somete a revisiones médicas. Estamos muy expuestos a muchas enfermedades y le pedí a ella que fuese, pero no estaba muy voluntariosa».

Y añade: «Entonces le propuse que yo le acompañaría a hacerlo. Al final, el diagnosticado fui yo. Cuando me dieron la noticia fue un baño de agua fría. Al comienzo se hablaba de un quiste complejo; sin embargo, una semana después me dijeron que se trataba de un tumor».

Tocaba pasar por el quirófano para con cirugía, frenar el cancer de riñón que se le había diagnosticado ya que el tumor estaba completamente encapsulado. Lo que hicieron los doctores fue removerlo, retirar más tejido blando y revisar en el estudio que no hubiera contaminado absolutamente nada más. No hubo necesidad de quimioterapia y radioterapia, porque se detectó a tiempo. Comenzaba el partido más complicado de su carrera. Su esposa fue la primera en enterrarse de la triste noticia de la que el resto de familiares y amigos apenas se enteraron unas horas antes de entrar en quirófano ya que «no quería preocuparlos».

Comenzaba la vida de verdad, esa que está apartada de la fama, de los focos, esa que iguala a todos, y en las que nadie está inmune a una enfermedad, un accidente… Layún descubría una parte que hasta ahora no había tenido que vivir y así lo explica el futbolista mexicano. «A veces se nos ve de una forma distinta y esto le hace recordar a la gente que somos seres humanos, no importa el estatus ni tu situación ni nada. Es importante darnos el cuidado suficiente a uno mismo, para prevenir este tipo de cosas».

Ahora que la enfermedad ha quedado afortunadamente atrás, recuerda: «Siendo sincero, me dio una perspectiva diferente. Me abrió los ojos a muchas cosas. Cometemos pecados en la vida, el hecho de no valorar ciertas cosas que tenemos, hacemos o logramos. El simple hecho de estar aquí, estar vivos, con nuestros seres queridos, de tener una oportunidad de luchar por nuestros sueños, o dejar algo positivo cercano a nosotros. Todo eso me hizo valorarlo muchísimo, fue un despertar para mí».

Esa nueva visión de la vida le ha cambiado, le ha abierto los ojos de lo que hay fuera, de esa vida real de la que muchas veces se olvidan los astros del mundo del deporte. Miguel Layún no dudó en hablar con su socio de una marca de café que tiene en México para donar un porcentaje a las mujeres con cáncer de mama. Gesto que le ha cambiado, le ha hecho si cabe mejor persona, y lo más importante, la vida que hay ahí fiera, detrás de esa cortina que apenas deja ver el exterior llamada fama, egoísmo, vanidad…

Ahora, una vez superado su cáncer de riñón, Layún ha regresado con la misma fuerza con la que se fue. Hace su vida normal, está marcando goles, ha sido elegido en el mejor once de la Liga azteca, y lo más importante, respira y siente como una persona normal, de la calle, de los que tienen problemas, esos problemas que a veces ni el dinero puede arreglarlas. Estamos ante Miguel Layún, uno de esos futbolistas que hacen el mundo mejor.

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: México.as.com

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