Zidane y porqué su ‘inesperado’ adiós

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Más Fútbol, Nuestros números 1, Number1 opina

Tagged: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

No lo esperaba prácticamente nadie, pero Zinedine Zidane ha sido fiel a su estilo: nunca le ha atado a un sitio un contrato, así lo demostró en su etapa de jugador y sigue fiel a ello de entrenador.

Fiel a su estilo, con el ADN que marcó su carrera primero como jugador y ahora como entrenador. Zinedine Zidane anunció su marcha del Real Madrid a pesar de tener contrato con el equipo blanco, de la misma forma que cuando creyó que las fuerzas le fallaban algo para seguir siendo ese futbolista espectacular que con su fútbol y sus pases inverosímiles, marcaba diferencias.

Eligió marcharse en su mejor momento, igual que ahora como entrenador. Porque sabe que mejorar lo logrado en el Real Madrid con tres Champions League de forma consecutiva es como el circo: el más difícil todavía. No ha sido un año fácil para el francés, demasiada tensión, demasiada presión para un hombre acostumbrado a jugar con ella y llevar a un equipo, el Real Madrid, y un país, Francia, tras él.

Este año se lo jugaba todo a una carta, en la gran final de la Liga de Campeones tras fracasar en la Liga y en la Copa ante un FC Barcelona intratable, y sólo pudo respirar un poco cuando vio que su gran rival se estrellaba en la Champions League con la eliminación del equipo azulgrana cuando lo tenía todo a su favor. Y eso le hizo vivir muchos meses con demasiada tensión por una presión abismal ya que si la ‘orejona’ se hubiera marchado a Liverpool, los que hoy lloran su adiós serían los mismos que habrían pedido su cabeza…

Y es que Zidane no ha vivido sólo de esta final. Ha sido un año duro. Primero con la Liga perdida a las primeras de cambio sin ser capaz no sólo de ganarla sino aún peor, de pelearla.  En la Copa del Rey tres cuartos de lo mismo con la humillación sufrida una vez más al caer en el torneo del KO ante un rival con bastante menos potencial que los del Paseo de la Castellana.

Ha habido más cosas. Una el tema personal. Su hijo era el tercer portero de la primera plantilla y eso se le miró con lupa porque entendía que a Luca se le miraba en exceso por llevar el apellido Zidane, y buscándole una salida que no quería ni deseaba y menos aún con la temporada iniciada y en un mercado invernal con mucho que perder y poco que ganar al no llegar a la vez que el resto.

El grupo también ha jugado un papel muy importante. Ha tenido grandes defensores pedro también como en todos sitios detractores a los que no les gustaba su excesiva diplomacia en temas donde hacia falta dar un golpe en la mesa para demostrar quien mandaba en un vestuario demasiado dividido en algunos temas con dos cabezas de serie: Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo y los celos de siempre.

Y luego está el famoso tema de la portería. Le insistían en un portero que él no había pedido, primero porque estaba contento con Keylor Navas pese a la irregularidad mostrada por el meta de Costa Rica en momentos puntuales, y el tiempo le ha dado la razón porque si el Madrid llegó a la final de la Champions fue gracias, entre otras cosas, a las paradas salvadores del costarricense.

Y segundo porque no quería a Kepa ya que entendía que no mejoraba lo que él ya tenía y que para el mercado invernal entendía que había otras posiciones que necesitaban más de refuerzos que la portería. No piensa en otro banquillo ya que quiere paz, calma, tranquilidad… esa que le ha faltado en los últimos meses donde ha habido momentos que se ha sentido especialmente solo a pesar de que siempre ha gozado del beneplácito y cariño de su presidente, primero como jugador y ahora como entrenador.

Porque Zinedine Zidane siempre ha sido el ojito derecho de su presidente. Lo fue como futbolista cuando le dio el «sí quiero» en una servilleta que valió más que cualquier contrato oficial, y lo ha seguido siendo posteriormente como entrenador donde ha reforzado la figura de Florentino Pérez cuando más tocado pudo quedar de haber finalizado la  temporada en blanco. De hecho, no olvidemos que Zizou ha estado en las ciclo Champions League que ganó el Real Madrid con Florentino como presidente: dos como futbolista y tres como entrenador.

Se va y lo hace en el momento ideal, por la puerta grande. Dejando al Real Madrid en lo más alto de Europa y sabiendo que mejorar lo inmejorable sólo seria un error…

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: Sopitas

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn