David Ruiz

Sevilla FC 1 – 0 – Wolves – Bono y Ocampos firman una nueva semifinal europea

Escrito por David Ruiz. Creado en Sevilla FC

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El Sevilla FC dio un otro paso en su historia para vencer al Wolves y meterse en una nueva semifinal europea. Ocampos anotó el tanto de la victoria en el 88 en un partido que se coció a fuego lento y en el que Bono atajó un penalti en el primer cuarto de hora del mismo. Espera ahora el Manchest United, pero ya se puede decir que se ha completado una temporada de sobresaliente.

SEVILLA FC: Bono; Navas, Diego Carlos, Koundé, Reguilón; Fernando, Jordán (Franco Vázquez, m. 84), Banega; Suso (Munir, m. 89), Ocampos y En-Nesyri (De Jong, m. 85).

WOLVES: Rui Patricio; Boly, Coady, Saïss; Doherty, Dendoncker, Moutinho (Pedro Neto, m. 71), Rubén Neves, Vinagre; Adama Traoré (Diogo Jota, m. 79) y Raúl Jiménez.

GOLES: 1-0, m. 88: Lucas Ocampos

Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Mostró tarjeta amarilla a Diego Carlos, Saïss y Rubén Neves.

Incidencias: MSV Arena de Duisburgo (Alemania).

El Number 1 del partido: Ocampos

El Sevilla sigue empeñado en no abandonar esta presente temporada sin conseguir algo histórico. No le ha bastado con ser cuarto en liga, sino que va a por su sexta Europa League. Lo quiere lograr con paciencia, confianza y pensando solo en su rival más próximo, pero lo cierto es que el nivel que están demostrando los de Lopetegui invita al optimismo en cualquier escenario.

Porque en el encuentro ante el Wolves quedó claro que este Sevilla se adapta a todo y compite, incluso ante un rival que cambió su adn para frenarlo. El equipo de Nuno sorprendió y metió miedo al sevillista en el primer cuarto de hora, donde Adama Traoré se consagraba como un velocista a tener muy en cuenta. De una de sus arrancadas nacería la primera clave del partido.

El extremo español superaba a Fernando y a Diego Carlos en una carrera por todo campo sevillista y era derribado de forma clara en el área de Bono. El guardameta marroquí, que está acabando la temporada dando motivos para su continuidad, salvaría a los suyos atajando el penalti a Raúl Jiménez, quien había anotado los últimos veintiún tantos desde los once metros.

El Sevilla evitó un duro traspiés, pero no estuvo cómodo en los primeros 45 minutos. El Wolves corría bien al contragolpe y los blanquirrojos no conseguían desarmar el entramado férreo defensivo inglés. El paso de los minutos permitió reajustar las transiciones e impidió que el Wolves saliera con peligro, pero la profundidad seguía siendo una asignatura pendiente que tocaba resolver en la segunda mitad.

Fue entonces cuando Lopetegui mentalizó a los suyos de que el partido solo se iba a resolver con paciencia. Banega, Jordán y Fernando dominaron un centro del campo que el Wolves regaló y poco a poco, por insistencia y machaque, el Sevilla iba a acumular ocasiones, como en un cabezazo de Koundé y otro de En-Nesyri. Fue aculando a los ingleses, que solo jugaban en campo propio.

Y es que Bono fue un mero espectador en la segunda mitad. Lopetegui ajustó aún mejor la transición defensiva, lo que permitía recuperar rápido tras perder el balón. El partido era un frontón donde la insistencia y la claridad de ideas era fundamental. Se acumularon asociaciones por ambas bandas, especialmente por la derecha con un Suso muy activo y con Jordán haciendo de argamasa.

Banega era el ejecutor de los cambios de orientación y En-Nesyri y Ocampos trataban de romper al espacio. Pasaban los minutos y el hecho de que el Wolves solo tuviera un plan dio tranquilidad a un Sevilla sin prisas. Nuno sí movía su banquillo, pero no así Lopetegui, que confió hasta el 80 en unos hombres que compraban boletos para una lotería que acabaría saliendo. Era de esperar.

Centro medido de Banega y cabezazo de Ocampos inapelable para Rui Patricio. El Sevilla golpeaba justo cuando moría el partido y hacía justicia a un equipo cuya determinación y carácter competitivo es ya de sobresaliente. Con el marcador a favor, el Wolves se demoronó y el Sevilla resolvió los minutos finales como equipo grande, sin dejar jugar y con opción de hacer el segundo.

Está a dos pasos de volver a tocar plata, pero parece que este año tendrá que superar duros escollos. El domingo se enfrenta al Manchester United, el principal favorito de la competición, y, de pasar, jugaría la final contra el vencedor del Inter de Milán o el Shakthar. Cuatro equipos que ya saben lo que es levantar la Europa League, pero solo uno lo ha conseguido cinco veces. Es la hora del pentacampeón.

Twitter: DAVID RUIZ @David_ruizm

Foto: Sevilla FC

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