Tiempos difíciles pero… No dejemos de soñar

Escrito por José Miguel Muñoz. Creado en Nuestros números 1, Number1 opina

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El Coronavirus ha tocado a la sociedad en todo el mundo, da igual raza, condición sexual o clase social; lo cierto es que por primera vez el mundo camina virtualmente de la mano para salir airoso.

Una opinión de: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

¿Dónde estamos y hacia dónde vamos? La delicada situación que estamos viviendo en España y el resto del mundo por culpa del Coronavirus, iniciado en diciembre de 2019 en China y que ha tocado de lleno al resto del mundo, con un foco alarmante en Italia, ha provocado algo hasta la fecha materialmente imposible. Una unión virtual y social que sin duda son el mejor arma para salir adelante de esta preocupante situación que provocó que hace una semana y tras anunciarse la Pandemia, el Gobierno anunciara el estado de alarma.

Por primera vez todos de la mano, sin importar raza, condición sexual o nivel social. Porque el coronavirus ataca por igual, porque la situación invita a la preocupación pero con optimismo, sabiendo de la importancia de ser solidarios, por el resto y por nosotros mismos. Estar en casa es más importante de lo que creemos, y una vez que han ido pasando los días España se ha concienciado de ello para no cometer el mismo error ocurrido en Italia y que provocó que se expandiera el virus a pasos agigantados, y que tras lo ocurrido posteriormente en Madrid nos han llevado a este estado de alarma.

Hasta tal punto que por primera vez no escucho a la gente de hablar de fútbol, de ese partido que nos espera, de lo que hizo el Madrid, el Barça, Betis, Sevilla… por primera vez se da importancia a lo que realmente lo tiene. Fuera ese mundo de mentira que rodea a la sociedad con inffluencers, ídolos de barro, y esa infinidad de personas que a través de las redes sociales intentar aparentar un mundo irreal para provocar la admiración o en muchos casos la envidia de sus seguidores o vecinos.

Porque la vida señores es mucho más que todo eso. Porque el mundo es muy bonito como para destrozarlo como hasta ahora hemos hecho, poniendo cada uno nuestro granito de arena en esta irreal sociedad. La vida es todo aquello de lo que muchas veces añoramos y que ahora que lo tenemos nos lamentamos. La vida, la de verdad es la que tenemos ahora en los hogares: tiempo para estar con la familia y disfrutar de los hijos, sacar tiempo para aparcar móviles y tablets y regresar a aquellos juegos reunidos de nuestra niñez.

Es el momento de que saquemos tiempo, que ahora nos sobra, para dedicar tiempo a nuestros mayores, a esos padres para algunos, y abuelos para otros, que siempre, sin excepción alguna, nos tienden su mano para que sepamos que como decía mi madre «tranquilo, todo saldrá bien». Y en este caso, somos nosotros, padres uy madres de familia, los que hemos heredado ahora que nuestros mayores subieron un escalón más los que debemos mantener ese liderazgo, y que mejor forma que llamando a nuestros padres, ahora que ellos están solos y sin visitas por culpa de esta cuarentena y su mayor riesgo de contagio.

Es el momento de vivir para sobrevivir, de estar en familia, de cuidar de los nuestros y lo más importante en la vida, estar al día, que al fin y al cabo es lo que debemos hacer, intentando hacer nuestra rutina, en la medida de lo posible. Sí, no tenemos fútbol, tenis o NBA, pero tenemos las mejores herramientas del mundo para tener una vida equilibrada: familia, amigos, amor, ese que mueve montañas y al que ningún virus puede derrotar.

Con LaLiga parada, sin fútbol, quizás sea el momento de contar a nuestros hijos aquello que en otras ocasiones no hicimos: como crecimos, los valores que nos trasladaron nuestros padres, nuestras aficiones, la película preferida de nuestra niñez y porqué no, sentarnos con ella a verlas. Recordar esa peli de cuándo ellos eran pequeños. Hablarle del que fue nuestro ídolo de la infancia, nuestro cantante, compartir anécdotas, en fin mostrarnos cómo realmente somos, sin caretas ni maquillajes, sin ese rol de padre o madre sobre el que casi siempre nos ven.

Porque la vida es muy bonita cómo para dejarla pasar en un instante, porque ahora tenemos todo eso que demoramos cuando estamos trabajando sin cesar: tiempo, ese que creemos que siempre habrá hasta que se acaba. Dejamos las cosas para mañana pero olvidamos que el mañana nunca llega. El tiempo es el alma del futuro así que disfrutemos, ahora que podemos, de ese tiempo, de ese privilegio que un maldito virus nos concede.

Se ha parado el deporte, los trabajos, los colegios, la sociedad, los negocios, pero sigue en marcha lo más importante, nuestras ganas de luchar para hacer frente a este enemigo llamado coronavirus al que más pronto que tarde venceremos. Porque no olvides aquello que nos contaban en la niñez: La unión hace la fuerte. Así que seamos fuertes, estemos unidos, y que mejor unidad que la familiar pero sobre todo queridos amigos y amigas… Nunca dejen de soñar.

Texto: JOSÉ MIGUEL MUÑOZ @tara11iker

Foto: Escuelapararicos

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