«Sevillismo desde la cuna»: Suicidio y finiquito

Escrito por Number 1 Sport. Creado en Los Blogs opinan

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SUICIDIO Y FINIQUITO. Por Julián Ruiz.

¡Basta ya, por favor!

Éste es mi sentir con la actual situación del Sevilla FC contemporáneo de la grandeza, el que aspira jugar Champions y nos venden que quedará tercero o cuarto en la liga. No hablo de los más de 106 años de historia, no confundamos, hablo de la situación actual. ¡Basta ya, por favor!

Marcelino García Toral solicitó firmar ayer su finiquito con el doble cambio suicida al descanso, cuando el resultado en el marcador era de empate a uno y restaban aún, ni más ni menos que cuarenta y cinco minutos por delante. Dejar una defensa de tres futbolistas y encima pretender que Fazio desdoble en ataque cual lateral derecho, es para opinar que el entrenador anda sin rumbo, con los papeles perdidos o que no tiene ni pajolera idea (por ser educados), de qué va esto.

A lo anterior, añádanle que Rakitic se convirtió en pivote defensivo por delante de esa línea de tres. Por delante de Rakitic había otra línea de tres que tenía dos extremos (Manu y Navas) y a un Trochowski que aún no sabemos por qué zona debía moverse. Luego por delante Reyes de enganche y arriba Kanouté y Negredo. Esto no lo hace ni mi primo de doce años con su Play Station 3. Ni un crío comete tal suicidio.

La goleada pudo ser de órdago. El caos atrás era total. a lo mejor, si la primera parte de Coke fue nefasta (todo el peligro del Villarreal llegaba por ese costado), decía que a lo mejor, bastaba con sustituirlo por Cala y no tirarse al vacío sin un paracaídas como hizo Marcelino.

Este tipo de actuaciones son propias de entrenadores sin papeles o de entrenadores que quieren que lo cese el club para que se le abone el finiquito correspondiente al contrato que tiene firmado. «Mucha dignidad y sinceridad» que hay aún en el fútbol.

Parece que hoy será cesado. Eso espero. De todas formas, que no se le haya despedido hace unas semanas, o en el peor de los casos, ayer tras finalizar el encuentro, es muy triste. Y esa decisión no me corresponde tomarla a mí. Muy triste, de verdad. ¡Basta ya, por favor!

Era preferible escribir esta mañana con la mente fría, mejor que anoche. Disculpad el retraso o si os habéis sentido defraudados.

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